Mérida, Yucatán.- Para el 2018 cerca del 50 por ciento de la energía que se genere en el estado de Yucatán provendrá de fuentes alternas, limpias, y con este avance se espera que para el 2030 alcance el cien por ciento tanto para el estado como para la Península.

Optimista sobre las proyecciones en la entidad federativa sobre la reducción paulatina del uso de fuentes fósiles en los próximos 15 años, el secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del gobierno del estado, Eduardo Batllori, expuso que el proceso de conversión de energías es irreversible.

Destacó el desarrollo de empresas generadoras de energía solar o fotovoltaica y eólica con inversiones superiores a los cuatro mil millones de pesos que empezarán a operar en el 2018 y la apertura de otras firmas al desarrollo de energías verdes en el estado, lo que hará posible, dijo, la transición.

Luego de participar en el anuncio de la Expo Ambiental 2016 a realizarse próximamente en Mérida, el servidor público expuso que en la actualidad Yucatán emite entre diez y once millones de toneladas de bióxido de carbono al año, de las cuales, el 55 por ciento están relacionadas con la generación de energía y el resto por el uso del transporte.

Respecto del primero, explicó que el bióxido de carbono, contaminante de efecto invernadero, se produce en las termoeléctricas y en las plantas de uso combinado con diésel que tiene la Comisión Federal de Electricidad en el estado, las cuales, añadió, empezarán su transición a otras fuentes generadoras.

Batllori Sampedro expuso que en materia de transporte se espera un proceso de cambio paulatino en el tipo de energía en los próximos años, ya que habrá vehículos híbridos, de uso combinado con etanol elaborado a partir de materiales orgánicos que son menos contaminantes, como es el caso de sargazo.

La industria, como ocurre con el sector porcícola, puede también llevar al cabo la conversión de sus procesos, ya que además de que reducirá sus contaminantes, disminuirán sus costos de operación, lo que nos permitiría bajar las emisiones de bióxido de carbono hasta en un 40 por ciento en los próximos tres años.

El titular de la Seduma confió en la generación de una cultura de empresas socialmente responsables, que contribuyen al mejoramiento del medio ambiente, que innoven sus procesos industriales y eliminen la emisión de gases de efecto invernadero.

(Jesús Mejía)