Mérida, Yucatán.- Al mismo tiempo que una nueva denuncia pública de tortura, de nuevo en Tekax, alertó la semana pasada la persistencia de este ominoso crimen en el Estado, la Justicia Federal concedió un nuevo amparo en el caso de Roberth Tzab, quien murió, hace ya casi siete años, en una celda de Tekax en condiciones que obligan a sospechar tortura pero que la fiscalía reiteradamente y negligentemente ha omitido investigar.

El Tribunal Colegiado en materias Penal y Administrativa del Décimo Cuarto Circuito ordenó a la Fiscalía del Estado concluir la investigación y le dio un lapso de tres meses para hacerlo.

Desde hace siete años que la Fiscalía cierra reiteradamente la investigación y hace siete años que el equipo Indignación, junto con los familiares de Roberth Tzab, a través de recursos jurídicos, amparos y revisiones exige continuar la investigación y hacerlo de acuerdo con los protocolos para investigar tortura. Ni una cosa ni otra hace el Estado, que ante el crimen se niega a determinar responsabilidades.

El año pasado policías de Tekax fueron filmados cuando torturaban a una persona y el video circuló en redes sociales. El Congreso del Estado formó una comisión para el caso pero se negó a entrevistar al alcalde de Tekax.

La Comisión de Derechos Humanos, por su parte, emitió una recomendación pero omitió referirse a la tortura perpetrada en contra del policía que difundió el video.

En mayo del año pasado la tortura perpetrada por policías municipales también arrebató la vida a un joven de Temax. Por esos días falleció otra persona en los separos de la policía, en Mérida.

El Gobernador del Estado y el titular de la Secretaría de Seguridad Pública presumen la tranquilidad del Estado sin inmutarse ante el flagelo de la tortura que persiste en el Estado, sin enfrentar uno de los crímenes más ominosos, sin rendir cuentas, sin investigar, sin sancionar y sin establecer las medidas para erradicar la tortura.

El Gobernador del Estado y el titular de la Secretaría de Seguridad Pública se muestran leales a los policías que torturan, los respaldan, los defienden y defraudan a la sociedad, ante la cual tienen que responder por vulnerar reiteradamente los derechos humanos a través de crímenes tan graves que van en contra de la vida de las personas.

La tibieza de la Comisión de Derechos Humanos, que tendría que emitir sus recomendaciones con la determinación y el fundamento que el caso requiere, publicitarlas, señalar a los responsables y convertirlas en instrumento para generar conciencia y erradicar este crimen.

(Comunicado del Equipo Indignación A.C.)