Ernesto Arévalo Galindo
¡Enfrentamientos! Siempre enfrentamientos. Literalmente, en la Isla Cozumel o la “Patria Chica”, los enfrentamientos son la alternativa para resolver los problemas de la sociedad; lo anterior, si es acaso que ha sido resuelto algún problema, porque como estamos confrontados como sociedad hemos olvidado confrontarnos contra los problemas para lograr resolverlos. Al no haber liderazgo político y unidad social, cada quien hace lo que se le pega su gana.
La inseguridad está a su máxima expresión. Ya no son robos menores, sino mayores; no omitir, la agresividad de los delincuentes, la complicidad de las autoridades y elementos de seguridad pública e impartición de justicia y las ejecuciones. Todo pareciera una maniobra del propio gobierno para “inyectar” miedo a la sociedad, ocuparla en su seguridad y hacerla olvidar de los temas públicos.
La violencia está a su máxima expresión. Mayormente física, psicológica y sexual, cuyos agravios son perdonados; sí, perdonados por la aplicación o interpretación del nuevo Sistema de Justicia Penal. El dictamen favorece a los delincuentes, no a las víctimas, como sucedió recientemente con un malviviente (omito su nombre y mote para no hacerlo más famoso) que fue sorprendido robando un bolso, después de un cristalazo a un vehículo. Testigos y vecinos lo persiguieron para lincharlo, pero la intervención de la policía municipal lo salvó. Sin embargo, la Fiscalía General del Estado lo liberó, porque el acto ilícito no amerita castigo.
La política está a su máxima expresión. Son cinco los candidatos por la presidencia municipal de Cozumel. La actual edil Perla Tun Pech, quien más que un proceso afrontará un referéndum. El empresario Pedro Joaquín Delbouis, visto como la alternativa para la reapertura de este municipio del Caribe mexicano. Juanita Alonso Marrufo, la que podría marcar la diferencia entre el ganador y el perdedor. Salvador Rocha Vargas, amado y odiado que mínimo logrará una regiduría y restará votos a sus adversarios. Gloria Mex Alcocer, la independiente que andará de aquí para allá, de allá para acá.
La política. ¡Bah!
No olvidé escribir los nombres de las coaliciones o de los partidos políticos. Simplemente los omití, porque como a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los violaron.
¡Anarquía!
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