Por: Ernesto Arévalo Galindo
¡Ey!
Ante la peor crisis política, económica y social de Quintana Roo, el ciudadano ya definió su voto a emitir el próximo 1 de julio. Unos influenciados por la “figura política” de Andrés Manuel López Obrador, en el ámbito nacional. Otros por su visible repudio al sexenio de Enrique Peña Nieto, cuya “obra de gobierno” terminó por “Mover a México” de manera violenta. Los demás como consecuencia a su decisión de emitir el “voto de castigo” a Carlos Joaquín González, quien no cumplió con las expectativas del “cambio”.
El panorama favorece al Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en diez de los 11 municipios quintanarroenses. No importa, si sus candidatos a los diferentes puestos de elección popular son los mejores o no. La reprobación de los “de abajo” hacia el sistema político, las familias y los amigos favorecidos de siempre, y los partidos políticos en el poder es reflejo de la vida en un Estado, en donde se respira miedo; no paz.
Al respecto, José Luis Pech Várguez (producto del PRI) y Marybel Villegas Canché (“chapulín” que ha formado parte del PRI, PAN, PRD y ahora de MORENA) tienen un panorama muy favorable para llegar al Senado de la República por Quintana Roo. Por su parte, Miguel Ramón Martín Azueta (amado y odiado) ha logrado acaparar la atención del electorado; razón por la que ganará la diputación federal del Distrito Electoral 01, anulando a Leslie Hendricks Rubio (hija del sistema priista) y Adriana Teissier Zavala (esperanzada en la influencia de AMLO y de MORENA).
Para la presidencia municipal de Cozumel, no hay nada escrito a pesar que el favorito es el priista Pedro Joaquín Delbouis, porque está flanqueado por dos mujeres que pueden determinar, con sus respectivos votos, el triunfo para cualquiera de los tres. La panista Perla Tun Pech, quien busca la reelección, terminó por confrontar abiertamente a Carlos Joaquín González al embargar la Fundación de Parques y Museos de Cozumel.
Por su parte, Juanita Alonso Marrufo viene incrementando su presencia política-electoral producto de la influencia de AMLO y de MORENA, de la incorporación del sindicato de taxistas “Adolfo López Mateos” para operar a favor de la candidata (como está sucediendo en el Estado, en respuesta al Gobierno de Quintana Roo por apoyar a Uber) y de los votos indecisos de los seguidores de la propia Perla Tun.
¡Diablos!
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