Mérida, Yucatán.- El Aniversario 81 de la Expropiación Petrolera transcurrió deslucido, con escasa concurrencia, como carente de motivos para celebrar.

La ausencia de funcionarios y de público en general fue notoria en el parque de la colonia Lázaro Cárdenas, en calle 10 por 25-A y 25-B, un espacio por demás pequeño.

El tema, tras la reforma energética del sexenio pasado, es uno de los puntos de conflicto entre la nueva administración federal y los inversionistas mexicanos y extranjeros.

La discusión también alcanza al consumidor común, con el alza de los combustibles y la electricidad.

Incluso, el discurso del juez de primera instancia en materia penal del Poder Judicial del Estado, Luis Armando Mendoza Casanova, pareció insustancial, centrado en antecedentes históricos y políticos del acontecimiento.

En la parte final de su intervención, ponderó que la historia no se equivoca, en el transcurso de los años se ha demostrado la importancia mundial del llamado “oro negro.

El petróleo ha sido, es y seguirá siendo sin duda, en todos los sectores, el motor que impulsa el crecimiento en las industrias de cualquier índole, permitiendo un fortalecimiento económico y social, constituyendo una de las principales riquezas de nuestro país y sin desconocer errores y excesos, es indispensable para la continuación del desarrollo de una sociedad mexicana justa y democrática, afirmó.

La titular de la Secretaría General de Gobierno, María Fritz Sierra, acudió con la representación del Ejecutivo local, junto con los presidentes del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Ricardo Ávila Heredia, y de la Mesa Directiva del Congreso, Enrique Castillo Ruz.

Personal de Logística y Protocolo comentó que tuvieron que resguardarse sillas debido a la limitada asistencia.

Fotos: TSJEY

(LectorMx)