Mérida, Yucatán.- Con “el sueño” de devolver Mérida a quienes nacieron y decidieron vivir aquí, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín presentó hoy su solicitud de inscripción como precandidato del PRI a la Presidencia Municipal de Mérida.

En su discurso, más de abanderado que de aspirante, expuso motivaciones y razones para buscar la postulación, lanzó un llamado a quienes se han alejado del tricolor y dio trazos de la ciudad que propondrá.

De la división interna y renuncias a la militancia, tuvo mención discreta, sin autocrítica.

“En los últimos días hemos estado hablando de los que estamos y de los que no están. Yo puedo garantizarles que el ánimo de esta campaña no es destruir a nadie, no es desquitarnos de nadie, no venimos aquí a cobrar agravios, venimos aquí a construir el futuro porque queremos a esta ciudad y queremos que sea la ciudad igualitaria que todos merecen.

“No hay venganzas ni agravios; si alguien pudiera reclamar agravios en el PRI, podría ser yo mismo, pero nunca lo he considerado así, la política es para participar y para abrir oportunidades”, dijo en la sede priísta.

A sus correligionarios, congregados con medidas de sana distancia y protocolos para evitar contagios, explicó que no se iba a sentir satisfecho “sentado en mi casa haciendo mi trabajo de senador simplemente, mientras se pierde la oportunidad de proponerle a la ciudad cómo cambiar la vida de muchas personas”.

En ese punto, tendió la mano a quienes “con justicia o sin ella han decidido dar un paso de costado” para que “vengan a ganar”, sin ánimo de desquite.

A grandes rasgos, ofreció “una ciudad distinta”, que le devuelva “toda su dignidad”.

En su plan Mérida 20-50, planteó construir las obras que hacen falta y aludió al proyecto de Tren Maya.

“Y vamos a defendernos, que nadie venga a imponernos obras que no tengan el aval y el consenso de los meridanos, de los ciudadanos de Mérida; nadie debe estar en condiciones de arrebatarnos el derecho de decidir sobre nuestra ciudad”, expresó.

“Estoy segurísimo que dentro de 30 años voy a estar vivo y voy a ver los cambios que empezamos hoy”, agregó en otro momento.

En la parte final de su mensaje, se declaró convencido de que será presidente municipal de Mérida.

“Vamos a hacer nuestra a esta ciudad. No se trata de recuperar, no, porque no es de nadie, debe ser de todos. Ese es el error de los que la gobiernan hoy, creen que es de ellos y pueden hacer con ella y no hacer por ella lo que les dé la gana”, asentó.

El legislador delineó una Mérida incluyente para los nacidos aquí y para los que vinieron por voluntad propia.

Además, asumió la urgencia de la protección a las reservas de agua y de la tierra, así como al medio ambiente, garantizando empleo a los habitantes de las comisarías.

De sus compañeros a las diputaciones federales que convergen en Mérida: Pablo Gamboa Miner, en el III, y Ana Gabriela Cejudo, en el IV, presumió: “tienen razón: nos pusimos de acuerdo. Queremos una ciudad a la altura de su futuro, no viendo hacia atrás, sino viendo hacia adelante”.

Después del mitin –distinto a los masivos de antaño–, a pregunta de los reporteros opinó que “el PAN tiene un síndrome, que es el de creer que realmente la ciudad le pertenece a ellos, no a los meridanos”.

En cuanto a la designación de famosos para las elecciones, calificó que “es un error apostarle solo a la fama”, aunque aceptó que entre éstos hay gente valiosa.

Ramírez Marín aclaró que se encuentra de licencia, pero regresará al Senado la próxima semana, debido a que esta será una campaña diferente.

“Muchas cosas se pueden hacer a distancia y básicamente es un tiempo de organización y después iremos viendo, junto con el PRI cómo vamos coordinando todas las campañas”, adelantó.

(LectorMx)