Mérida, Yucatán.- El cantante neoyorquino y uno de los principales exponentes de la salsa, Willie Colón, convirtió la Plaza Grande en un ambiente de fiesta y, al ritmo de algunos de sus más sonados éxitos, puso a bailar a miles de yucatecos.

Como parte del Mérida Fest que conmemora el 477 aniversario de la fundación de la ciudad capital, el legendario músico de 68 años tuvo la respuesta masiva del público para seguir la interpretación de sus canciones y moverse en pareja al ritmo de las congas, las tarolas y los bongós.

Con un conjunto de experimentados músicos, todos ellos de nivel solista en sus instrumentos, Willie Colón imprimió el ambiente festivo con uno de sus temas que le dieron la vuelta al mundo de la salsa, “Demasiado corazón”.

“Vamos a poner fe en el amor,/ Aprendí que entre el cielo y la tierra/ No hay secretos, jamás existió.!/ Si en la vida, la muerte la buscas/ Vamos a poner fe en el amor,/ Después de todo, tan solo quedo/ con Demasiado Corazón” cantó a coro el gentío y bailó al ritmo pegajoso de la canción.

Lleno en el tramo de la calle 63 entre 60 y 62, incluso jardineras estaban atestadas de personas por tratar de ver, escuchar y sentir la música con el genuino estilo de Willie Colón, una de las leyendas vivas tras el fallecimiento de su gran amiga, la cubana Celia Cruz y el portorriqueño Rafael Viera.

 

Nacido en los suburbios del Bronx, en Nueva York, Colón imprimió en la salsa temas alusivos a las clases marginadas que poco a poco alcanzaron otras audiencias sin perder su rebeldía original.

Este concepto le dio a Willie Colón el sello y estilo propio al asimilar los ritmos caribeños, latinoamericanos y norteamericanos con prosapia libertaria e incluso intelectual.

En este contexto, el cantante, que también tocó la trompeta y el trombón, interpretó otro de sus grandes temas, Vagabundo, el mismo que el mundo conociera en una versión a dúo con Soledad Bravo.

“Yo quiero esconderme nena bajo de tu saya para huir del mundo/ Pretendo también suavizar el enredado de tus cabellos/ Dale una transfusión de sangre a este corazón que es tan vagabundo”.

El frenesí alcanzó a los meridanos y entre la muchedumbre se abrieron espacios para que las parejas pudieran contonearse y bailar al ritmo sabroso y rimbombante de la salsa, una que otra cumbia y el ribete con sabor musical colombiano.

Como intelectual y culto que es, William Anthony Colón Román –su nombre real– le puso ritmo de salsa a unos versos de un clásico de la poesía española romántica Gustavo Adolfo Bécquer, al recitar la rima XXXVIII: ¡Los suspiros son aire y van al aire!/ ¡Las lágrimas son agua y van al mar!/ Dime, mujer, cuando el amor se olvida/ ¿sabes tú adónde va?

Y así siguió la noche dominical, entre el tam tam de las percusiones, las pegajosas melodías y la voz rave y profunda de Willie Colón, quien dio un repaso de sus canciones contenidas en los álbumes: “Salsa Legende: Best of Willie Colón”, “ Colección de Oro”, “ OG: Original Gangster” y “The Player”.

Su música, el ritmo, las ganas de vivir que imprime en sus interpretaciones quedaron más allá del término de sus concierto, ya que la gente quería seguir bailando hasta que el cuerpo aguante.

En 2013 Colón suscitó controversia al interpretar el tema “Mentira fresca”, en el que aludió a la situación sociopolítica que imperaba en Venezuela tras el fallecimiento del presidente Hugo Chávez. En el mismo, criticó duramente a Nicolás Maduro aludiendo a sus erradas prácticas políticas que a su juicio han agravado la crisis que se vive en ese país.

(Jesús Mejía)