Mérida, Yucatán.- A pesar de que estamos en el mes más intenso de la temporada de lluvias y que cuando éstas caen el ambiente se refresca, el bochorno matutino -y a veces diurno- alcanza temperaturas de más de 35 grados Celsius con sensaciones térmicas de más de 40.

Por eso, una parte de los yucatecos espera con ansias el cambio de estación, pues con la llegada del otoño la temperatura sufre un mínimo cambio que empieza a hacer más agradables las noches; sin embargo, para quienes gustan del clima más “invernal”, con frentes fríos que en algunas ocasiones reducen mucho la temperatura.

Y aunque la temporada de nortes comienza pronto, y no se descarta que alguno pueda “bajar” y refrescarnos, lo cierto es que en Yucatán los “amantes del frío” tendrán que espera un poco más para “disfrutar” del clima más o menos frío, o cuando menos de las noches “heladas”.

De acuerdo con Juan Vázquez Montalvo, meteorólogo del Comité de Atención para Fenómenos Meteorológicos Extremos (Ciafeme) de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), en el norte de México, los frentes fríos comienzan a descender entre el 15 y 20 de septiembre y terminan el 15 de mayo del siguiente año.

Los meses más “intensos” de los frentes fríos son la segunda quincena de diciembre, enero y primera quincena de febrero. “El año pasado iniciaron en tiempo y forma para la República, en el norte… el pronóstico fue de 55 y llegaron 47”, recordó.

Sin embargo, el inicio de la temporada invernal en nuestra región peninsular es el 15 de octubre, o sea, aproximadamente un mes después, y terminan la primera semana de mayo; en lo que sí concuerda con el resto del país es en el “grueso” del periodo, que es de la segunda quincena de diciembre a la primera de febrero.

Vázquez Montalvo recordó que en 2020, el primer frente frío intenso tardó casi dos meses en llegar, pues nos alcanzó en los primeros días del último mes del año. Los que “cerraron” la temporada lo hicieron mucho antes, en abril.

El especialista comentó que los nortes de 2020 fueron especialmente secos, condición que agravó la sequía que el país arrastraba desde años antes; en Yucatán, si bien había sequía desde 2017, las lluvias que cayeron desde “Cristóbal”, “Gamma” y “Delta” incluso rebosaron el manto freático.