Por Jesús Mejía
Mérida, Yucatán.- El rescate y restauración de una vieja construcción, jardines y áreas aledañas en 15 mil metros cuadrados del centro histórico de Mérida, conocida como la Casona 333, de reminiscencias porfirianas, representa uno de los trabajos de recuperación del patrimonio cultural más importantes del primer cuarto de siglo en la capital yucateca.
El artífice del proyecto integral en el inmueble, de estilo ecléctico con decorados afrancesados que datan de hace más de 120 años, Víctor Manuel Abraham Palomo presentó a la opinión pública algunos resultados.
El predio se encuentra frente a Paseo 60, de los más importantes corredores turísticos después de Paseo de Montejo.
La casona que perteneciera a don Hernán Berzunza Espinosa y doña Consuelo Gutiérrez Cervera, miembros de la llamada Casta Divina de influencias económica y política de principios del siglo XX, es un monumento histórico, conforme a declaratoria emitida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, resaltó.
Además, dijo el empresario, resguarda el piano, un Steinway Sons que perteneciera al insigne compositor yucateco Armando Manzanero, con el que interpretó obras al lado de Agustín Lara, José José, Luis Miguel y Juan Gabriel.
El edificio de techos altos propios de la arquitectura yucateca ya se encuentra restaurado después de tres años de intervención de unos 500 trabajadores, entre ellos alarifes, artesanos, madereros, creadores textiles y artistas plásticos, además de especialistas en restauración de Dzityá, Izamal, Ticul, Tixkokob, Umán y Yaxcabá, resaltó Abraham Palomo.
De las particularidades, refirió que fueron levantados y reconstruidos muros, techos, molduras, acabados, restaurados pisos, las puertas y ventanas de madera, y reparado todo el sistema hidráulico, sanitario, eléctrico, así como recuperado los jardines, además de que se tuvieron que importar cristales de Europa que no se fabrican en México.
“Lo más fácil era botar y volver a construir, pero se pierde todo ese valor histórico. Por eso para nosotros fue muy importante desde un inicio pedir los permisos ante el INAH para poder realizar esta restauración con todos los detalles que conlleva”, abundó el promotor, quien destacó que el inmueble está abierto al público con el nombre de la Casona 333.
Por lo pronto, los salones y jardines representan espacios para el turismo de reuniones y convenciones, así como para eventos sociales y familiares, además de que representa un centro cultural y sede de conciertos.
Informó que ya está proceso de construcción un edificio aledaño de 70 residencias, 37 de una habitación, 28 de dos habitaciones y una familiar de tres, además de espacios especiales para recién casados y una suite presidencial de dos niveles, que estarán en servicio a finales del próximo año.
Mencionó que la inversión, junto con otras previstas para Calle Norte 60 y 60 departamentos en la costa yucateca, forma parte de la cadena Tívoli, una tradición de elegancia y hospitalidad que data desde 1924 con una red de 17 centros de hospedaje en ocho países (Portugal, Brasil, Qatar, China, Los Países Bajos, Italia, España y México).
Reconoció que en Mérida hay auge de inversiones y expresó que existe plena confianza en la ciudad que ha sido catalogada como “Mejor destino de México”, según Food and Travel Awards, “Mejor ciudad creativa” en la categoría de Gastronomía (UNESCO 2020) y “Best Wedding Destination” de Travy Awards 2020.
(LectorMx)
