Por Jesús Mejía
Mérida, Yucatán.- La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) llamó a la ciudadanía a no convertir la marea roja en un motivo de pánico, pues hasta el momento no se ha registrado ningún caso de intoxicación. Sin embargo, reconoció que sí ha afectado a diversos sectores, entre ellos al restaurantero y al pesquero en todo el estado.
La presidenta del organismo empresarial, Claudia González Góngora, reconoció que este fenómeno natural y cíclico ha tenido un impacto multisectorial, principalmente por la percepción de riesgo derivada de la desinformación.
“Se piensa que no se pueden consumir pescados y mariscos cuando hay un efecto de marea roja”, señaló. Insistió en que esto no es así, ya que los restaurantes formales cuentan con proveedores certificados que garantizan higiene e inocuidad en el manejo de los alimentos.
En entrevista, tras presentar la estrategia Mérida Restaurant Week 2025, que ofrecerá menús a bajo precio del 29 de septiembre al 5 de octubre, la empresaria recalcó que los restaurantes formales, tanto de la costa como del resto del estado, son espacios seguros para consumir pescados y mariscos.
“En la industria restaurantera estamos comprometidos con la inocuidad de los alimentos, con ofrecer un buen servicio y con la profesionalización del sector; por ello, los establecimientos formales representan lugares seguros para consumir productos del mar”, subrayó.
Como presidenta de la Canirac y del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), informó que mantiene comunicación constante con el comité de seguimiento de la marea roja, cuya presencia, aseguró, va en disminución, ya que la veda pesquera se redujo de 40 a 15 kilómetros.
Añadió que el fenómeno sigue siendo un tema especulativo, pues su presencia cambia día a día. Como ejemplo mencionó que en playas como Progreso ya no hay afectación, aunque la gente aún mantiene la percepción de riesgo y evita consumir productos del mar.
Respecto a los expendios de pescados y mariscos del mercado Lucas de Gálvez, que reportan una disminución de hasta 60 por ciento en sus ventas, González Góngora reiteró que esta caída responde a la desinformación.
En un recorrido por restaurantes del puerto de Celestún, los oferentes señalaron descensos en sus ventas de hasta un 70 por ciento, pese a que la marea roja nunca llegó a esa zona. “Lo que sí llegó fue el miedo y el temor de consumir productos de la costa”, expresaron.
De igual forma, prestadores de servicios turísticos en la Ría Celestún reportaron fuertes caídas en su actividad: de 30 a 35 embarcaciones que solían operar a diario, en los últimos días sólo salieron entre cuatro y cinco, lo que refleja una drástica disminución en la afluencia de visitantes.
(LectorMx)
