Progreso, Yucatán.- El único puente elevado del país con cobro de acceso y salida al muelle fiscal está a punto de entrar en servicio, aunque el rechazo al pago se ha extendido en distintos sectores.
El paso superior, destinado a tráileres y otros vehículos de carga que movilizan importaciones y exportaciones, no tiene fecha para su inauguración. Se especula que sería “en breve”, dado que las obras concluyeron a finales de agosto y están ya en manos del gobierno del estado.
El doctor Pablo Chico Ponce de León, especialista de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, es uno de los que han alzado la voz.
“Están cometiendo un grave atentado contra la calidad de vida de sus habitantes, contra sus patrimonios familiares (sus casas) y contra el patrimonio cultural”, advirtió.
“La mala política pública: hacen un viaducto elevado conectado de manera directa con el muelle para que entren y salgan los trailers y vehículos de carga del puerto de Progreso, ¡Qué bien!, pero ¡NOOO!, esperen, a pesar de esa nueva infraestructura, el transporte pesado recorrerá las calles de Progreso, generando ruido, humos, vibraciones y peligro para los habitantes y sus diversas actividades (habitar, ir a la escuela, al templo, al estanquillo de la esquina, al restaurante, al gimnasio o al salón de belleza, a la tortilleria, la carnicería y el descanso a las puertas del hogar, ¡ah, y también a dormir! si pueden)”, publicó.
“En vez de utilizar este genial viaducto para TODO el tráfico pesado del puerto, sólo pasarán por él los que paguen peaje; a los que no quieran pagar, pues que recorran las calles de la ciudad, una de ellas (la antes llamada 25, ahora 75) de las más antiguas del puerto y que tiene arquitectura del patrimonio cultural, popular y vernáculo, además de pasar por el mismísimo Centro Histórico, a un lado del mercado y de la Casa de la Cultura. ¡Un verdadero crimen!”, describió.
El texto difundido en redes sociales, mencionó que una buena administración pública hubiera asumido el costo de esta infraestructura básica, en vez de convertirla en un negocio.
De haberse optado por lo primero –expuso–, todos los vehículos de carga en entrada y salida deberían pasar por el puente sin pagar peaje y ahorrarle a la ciudad y a sus habitantes la horrible y destructiva experiencia del paso de los tráileres (muchos de doble remolque).
La declaración del académico se suma a posturas similares en contra de “esta pésima decisión” con exhortos “a todos los sectores de la sociedad unir fuerzas” para impedir la puesta en marcha en las condiciones ya citadas.
(LectorMx)
