Pisté, Yucatán.- Los artesanos y guías de turistas que laboran en Chichén Itzá, en rebeldía frente al proyecto de reubicación del actual acceso a la zona arqueológica, aseguraron que no serán cómplices de anomalías que comenzaron desde la planeación y la construcción del Centro de Atención a Visitantes (Catvi).
En declaraciones por separado, afirmaron que contrario al discurso oficial nunca fueron consultados ni tomados en cuenta para resolver problemas al interior del sitio prehispánico.
“No se hicieron las mesas de trabajo, de diálogo, que marcaba el programa…”, acusó uno de los dirigentes quien pidió omitir su nombre por temor a represalias.
Los alrededor de 900 cubículos del “Mercado” a donde serían trasladados los vendedores de artesanías carecen incluso de tomas de electricidad.
Los puestos de concreto se levantaron en superficie descampada, sin protección de las inclemencias de sol y lluvia.
“Pretenden sacarlos a base de mentiras…”, puntualizó el declarante.
“Quieren forzar al turista a caminar” 1.5 kilómetros (de ida y otro tanto de vuelta) y que luego siga en su andar para hacer compras, ironizó otro de los afectados.
Las instalaciones del Catvi, según asumen ellos, “no contemplaron en su diseño las verdaderas necesidades de artesanos, guías y los turistas…”.
En el lugar predominan “puestos amontonados, sin proteccion de las inclemencias del tiempo, distancias muy largas que afectarán a los visitantes…”, expusieron.
De parte de los guías de turistas, hay quejas de que se pretende incorporar a competidores que llegan del estado de Quintana Roo y otras ciudades y quitar la prioridad a los habitantes de la comisaría de Pisté y sus alrededores.
De acuerdo con esa versión, la mayoría de los foráneos favorecidos no cumplen lineamientos de la ley de turismo, portan credenciales “compradas” y no acreditan exámenes en conocimiento de idiomas.
Insistieron en que el Catvi, listo y próximo a su apertura, adolece de viejos vicios.
“Prácticamente para salirse de apuros quieren premiar la corrupción que juraron eliminar, que juraron combatir…”, sentenciaron.
En colofón, refirieron que el equipo de Diego Prieto Hernández tiene el control de Chichén Itzá desde su arribo al INAH en el período del priísta Enrique Peña Nieto.
Prieto Hernández, titular de la recién creada Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCVPII) de la Secretaría de Cultura federal, y Joel Omar Vázquez Herrera, actual director general del INAH, se reunieron en Chichén Itzá jueves y viernes pasados con colectivos involucrados en el tema.
Al menos, artesanos y guías de turistas rompieron conversaciones con los funcionarios y anticiparon que no responderán a más convocatorias sobre el caso.
(LectorMx)
