Mérida, Yucatán.- La niña de 11 años de edad, atacada por una cascabel en su domicilio en el municipio de Tizimín, es la víctima número 10 en Yucatán por mordedura de serpientes este año.
Hasta mediados del presente marzo, en Yucatán sumaban nueve las personas hospitalizadas a consecuencia lesiones de ese tipo.
En ese momento, Yucatán se ubicó entre las 10 entidades federativas con mayor incidencia, según datos de la Secretaría de Salud federal.
El caso de la menor, ocurrido el sábado en su casa de la comisaría de Emiliano Zapata, es el décimo en lo que va del 2026.
Del total registrado, dos fueron por cascabel y el resto por otras especies.
Ocho de los afectados eran hombres, el 88.89 por ciento, y una mujer, hasta la semana epidemiológica número 10.
Al menos en la península de Yucatán, los accidentes ofídicos son causados por tres tipos de serpientes de cascabel (Crotalus durissus, Crotalus atrox y Crotalus scutulatus), así como la cuatro narices o nauyaca (Bothrops asper), y la huolpoch (Agkistrodon).
En la incidencia influyen factores naturales, como exceso de calor y la falta de agua, por lo que estos reptiles optan por buscar sitios frescos y donde haya vital líquido.
Los ejemplares no venenosos, por lo general, son huidizos.
A nivel nacional, ya se hospitalizó a 258 personas, con aumento del 1.18 por ciento con respecto al mismo período de 2025, cuya suma fue de 255.
De la cifra global a la fecha en todo el país, 74 fueron por serpiente de cascabel, 11 por la coralillo y 173 por otras especies.
El número más alto de fatales encuentros: en Veracruz, con 36 personas heridas, el 13.95 por ciento, seguido de Chiapas, con 33, el 12.79 por ciento, y Oaxaca, con 29 hospitalizadas, el 11.24 porcentual. Con valor nulo están Baja California Sur, Coahuila, Durango y Zacatecas.
Yucatán está en el noveno lugar, con el 3.49 por ciento, Quintana Roo en el peldaño 11, con ocho casos, el 3.1 por ciento, y Campeche en la fila 16, con seis afectados, el 2.32 porcentual.
En 2025, 98 personas resultaron atacadas por serpientes en Yucatán, lo que colocó al estado entre las 10 entidades con mayor incidencia.
(Didier Madera)
