Ciudad de México.- La producción apícola de Yucatán amplía su presencia más allá del consumo tradicional y comienza a posicionarse en sectores como la alta cocina y el cuidado personal. En la muestra “Semana Yucatán en México”, instalada en el Palacio de los Deportes, productores del estado presentan variedades y derivados que han despertado el interés del público capitalino.
Entre las propuestas destacan tipos poco comunes como la de dzidzilché y la de abeja melipona, esta última de producción limitada. Apicultores señalan que cada colmena genera entre 750 mililitros y un litro al año, lo que incrementa su valor en el mercado.
Además del consumo directo, este producto se utiliza como materia prima para nuevas propuestas: hidromieles artesanales, mezclas con especias y dulces sin azúcar añadida, lo que refleja una diversificación del sector. A esto se suma una línea creciente de artículos de cuidado personal, como cremas, tónicos, champús y bálsamos, elaborados con derivados como jalea real, propóleo y cera.
Participantes explican que esta evolución responde tanto a la demanda como a la necesidad de generar mayor valor agregado.
En ese sentido, algunos reportan incrementos importantes en ventas, especialmente en artículos de cuidado personal, donde este insumo es percibido como natural y funcional.
El evento también evidencia el papel de las mujeres en la actividad apícola, ya que una parte significativa de los proyectos presentes está encabezada por ellas, tanto en la producción como en la transformación.
De acuerdo con cifras compartidas durante la muestra, en los primeros días se han comercializado decenas de miles de artículos, con ingresos que superan los 11 millones de pesos. Solo este segmento ha generado cientos de miles de pesos en ventas.
La respuesta del público en la capital sugiere que este producto no solo mantiene su prestigio como alimento, sino que también se consolida como un insumo versátil con potencial en distintos mercados.
