Jesús Mejía
Izamal, Yucatán .– Pese a los cambios, adecuaciones y las supuestas mejoras anunciadas, el video mapping “Senderos de Luz” de Izamal, creado hace una década por autoridades del Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos (Cultur) con el objetivo de atraer más turismo nacional e internacional, quedó lejos de cumplir las expectativas en su nueva presentación.
Lejos de consolidarse como un atractivo que motive una visita al Pueblo Mágico, la proyección —renovada y ampliada desde el pasado 16 de julio, según los organizadores— presenta deficiencias por el abuso de planos largos y estáticos, una limitada propuesta visual, una narrativa convencional y una banda sonora lineal que difícilmente logra captar el interés del público.
La producción carece de una iconografía dinámica. Predominan los planos fijos y semifijos, mientras que las cinco estaciones del recorrido se limitan a resaltar elementos ya conocidos por los visitantes, como el color ocre de las calles, el distintivo de “Ciudad de las Tres Culturas” o el hecho de que el Ex Convento de San Antonio de Padua posee el segundo atrio más grande del mundo.
El representante de Cultur para el proyecto, Gerardo Espinosa, junto con el guía Julio César Briceño, encabezaron un recorrido con empresarias del sector turístico, visitantes y periodistas, el cual consistió en cinco paradas con proyecciones sobre fachadas de inmuebles ubicados en las calles 28 y 30 del centro de Izamal, como parte de la reactivación del espectáculo.
Sin embargo, la propuesta deja de lado la riqueza visual de la cultura maya. No incorpora elementos inspirados en dinteles, frisos, códices o murales, ni integra recursos como poesía en lengua maya que aporten identidad, misticismo y un mayor sentido de pertenencia.
En el aspecto sonoro, también quedan áreas de oportunidad. La producción prescinde de una combinación entre instrumentos ancestrales mayas —como caracoles, tunkules y ocarinas— y arreglos contemporáneos que permitan construir una experiencia inmersiva.
Asimismo, la narrativa pudo profundizar en la transición entre el pasado prehispánico —con el culto a Itzamná y la pirámide Kinich Kakmó—, la etapa colonial marcada por la construcción del Ex Convento de San Antonio de Padua y la vida cotidiana de los artesanos y antiguos henequeneros que forman parte de la identidad de Izamal.
Al término de cada proyección apenas se escuchó un tímido aplauso entre los guías de turistas invitados. Resulta complicado entusiasmar a los visitantes cuando el producto no alcanza un nivel competitivo. Los prestadores de servicios turísticos de Izamal requieren propuestas de mayor calidad que contribuyan a incentivar la llegada de visitantes tanto a la ciudad como a sus alrededores.
En Yucatán existen ejemplos mejor logrados, como “Diálogos del Conquistador”, en el Museo Casa Montejo; la experiencia inmersiva de “La Peni”, en el Parque de la Paz de Mérida; “Ecos de Uxmal”, en la zona arqueológica del mismo nombre; “Noches de Kukulkán”, en Chichén Itzá, y “Noches de la Heroica Valladolid”, en el Ex Convento de San Bernardino de Siena.
“Senderos de Luz” se presenta los jueves, viernes y sábados a partir de las 20:00 horas. El acceso cuesta 162 pesos para visitantes extranjeros y 111 pesos para nacionales. Los habitantes de Izamal pagan la misma tarifa, al igual que las personas con credencial del INAPAM, ya que no existen descuentos preferenciales.
Para los hoteleros, transportistas y, en general, los prestadores de servicios turísticos de Izamal, las autoridades de Cultur siguen teniendo una deuda al no ofrecer un producto capaz de fortalecer el atractivo turístico del Pueblo Mágico.
(LectorMx)
