Por Adela Mac Swiney González

San Sebastián.- El director, guionista y productor alemán Werner Herzog recibió esta noche el primer Premio Donostia de la 74ª edición del Festival de San Sebastián, en una gala inaugural celebrada en el Auditorio Kursaal que sirvió para dar comienzo a nueve días de cine, encuentros y reflexión.

Desde hoy y hasta el 26 de septiembre, el certamen donostiarra proyectará 263 películas procedentes de 47 países, en una programación que vuelve a apostar por la pluralidad y la diversidad.

El director alemán recibió el máximo galardón honorífico del Festival de la mano del actor Orlando Bloom, presente en el reparto de su última película, “Bucking Fastard”, previamente proyectada en el Teatro Victoria Eugenia. El Festival puso en valor una trayectoria marcada por “la exploración de los límites del cine y por una mirada siempre singular, libre y arriesgada”.

Tras recibir una larga ovación, Herzog confesó su “conexión” con el pueblo vasco desde que filmó “Aguirre, la cólera de Dios” (1972), al tiempo que evocó el rodaje de “La cueva de los sueños olvidados” (2010), durante el que se sintió muy cerca de quienes hicieron las pinturas rupestres hace miles de años.

También ha elogiado la cultura vasca y el euskera al decir que es “una lengua increíble, la más antigua de Europa” y ha mostró su admiración por los bertsolaris (improvisadores orales) como representantes de una comunidad de poetas. “No sé exactamente de qué hablan, pero siento que hay una comunidad de la que me siento parte. Recibo este premio de un pueblo de poesía”, concluyó.

Por su parte, Bloom destacó a Herzog como un “cineasta excepcional” con una “voz inconfundible”. “Explorando ya sea lo extremo de la naturaleza, los extraños recovecos del comportamiento humano o los límites entre la realidad y la ficción, Werner siempre ha concebido el cine como una aventura”, aseguró.

La gala ha recordado el 40º aniversario del estreno de “La misión”, película dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Jeremy Irons, que ha vuelto al Festival cuatro décadas después de su estreno. Irons y el productor David Puttnam subieron al escenario del Kursaal para recordar la película y reivindicar su vigencia, convencidos de que el cine debe ofrecer “cautela y esperanza”.

Durante la gala inaugural, se hizo hincapié en el disfrute colectivo del cine frente al consumo individualista de contenidos en las pantallas y ha subrayado la necesidad de afrontar los grandes retos e incógnitas que plantea el futuro del cine

La actriz y presidenta de la Academia de las Artes Escénicas de España, Cayetana Guillén-Cuervo, resaltó la figura de Ricardo Darín, protagonista de la imagen de esta 74ª edición y uno de los rostros estrechamente vinculados a la historia reciente del Festival. Su intervención ha servido para poner de relieve las sinergias entre el Festival de San Sebastián y el cine latinoamericano.

Durante la gala también se entregó el Gran Premio FIPRESCI, que concede la Federación Internacional de Críticos de Cine, y que en esta ocasión ha sido para la película “Una batalla tras otra”, dirigida por Paul Thomas Anderson.

Como es habitual, el Jurado Oficial de la 74ª edición hizo acto de presencia durante la gala inaugural. El grupo está presidido por el director, guionista y productor Ira Sachs, quien alabó el trabajo del Centro Internacional de Cultura Contemporánea-Tabakalera, Elías Querejeta Zine Eskola y el Festival de San Sebastián, que conforman “una comunidad cinematográfica vibrante”. El resto del grupo lo completan la guionista Catherine Paillé; el productor Mike Goodridge; el escritor, guionista, productor y director Genki Kawamura; el actor Bill Skarsgård; y las actrices Alice Braga y Patricia López Arnáiz.

(LectorMx)