Mérida, Yucatán.- La iglesia de San Mateo, en Mopilá, comisaría de Yaxcabá, con antigüedad de más de tres siglos, fue saqueada y semidestruida, aparentemente por “influencers” y “exploradores urbanos” que han visitado este “pueblo abandonado” que anualmente reúne a decenas de familia para venerar a la Virgen de la Asunción.
El pasado fin de semana, el gestor cultural y cronista, Leobardo Cox Tec, originario de Yaxcabá, denunció la anomalía y solicitó la pronta intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como del gobernador Joaquín Díaz Mena, para evitar un mayor daño al inmueble.
La iglesia fue erigida por los franciscanos en el siglo XVII, pero la localidad fue arrasada durante la Guerra de Castas, a mediados del siglo XIX.
De acuerdo con el ensayo histórico de las revoluciones de Yucatán de Serapio Baqueiro, este pueblo fue destruido por los insurgentes mayas que incendiaron la iglesia y las viviendas aledañas, además de terminar con la vida de algunos habitantes; sólo unos cuantos lograron escapar de la localidad y nunca más regresaron.
A la fecha, desde hace más de 100 años, cada 31 de julio es un evento importante para los creyentes, pues realizan un recorrido hacia los vestigios del templo para celebrar a la virgen de Mopilá, y todos los asistentes pasan la noche en el lugar, donde le cantan las mañanitas y se vuelve una fiesta.
Hasta el momento, no hay una respuesta por parte del Centro INAH-Yucatán, por lo que la denuncia quedó archivada como uno de los numerosos pendientes de la actual administración.
Cox Tec afirmó que “con todo el dolor de mi alma comparto que Mopila, nuestro lugar sagrado fue saqueado y como consecuencia se derrumbó el 100 por ciento de las paredes frontales y se perdió más de la mitad de la escalinata de acceso. Se robaron muchas de las piedras rectangulares que daban soporte a las paredes y desprendieron otras piedras de los arcos de acceso a la nave”.
Resaltó que “conozco Mopilá como la palma de mi mano, desde los 13 años he tomado fotografías de sus cambios, estoy convencido de que se trata de un robo. En el pueblo saben que Mopilá es un lugar muy importante para mí porque la familia de mi abuelo Eudaldo proviene de ahí y siempre he procurado su cuidado”.
Refirió que este es el tercer caso de robo y saqueo del patrimonio de Yaxcabá. Primeramente, en “la casa del Way Kot” (el brujo de la albarrada), después en la Hacienda San Francisco y ahora en Mopilá.
Acusó que “un grupo de “creadores de contenido” que acudieron sin acompañantes locales son los principales sospechosos, algunos testigos ya están preparando sus declaraciones. En los casos anteriores también fueron creadores o influencers quienes robaron piezas; esta problemática no es nueva, pero está escalando de nivel”.
“Es doloroso ver destruido un sitio tan importante para la gente de Yaxcabá. Esperemos que las autoridades tomen cartas en el asunto”, subrayó.
Mopilá, que en maya significa “Lugar de las palmeras de agua”, está a unos dos kilómetros del centro de Yaxcabá, en dirección al sur y rumbo a la carretera que conecta con Tixcacaltuyub.
Otra de las historias que vuelven especial este pueblo fantasma es la leyenda de la gruta escondida que se encuentra cerca de la iglesia, en donde se esconde un cenote, del que se dice que todo lo que se arroje aparecerá en Tabi, poblado ubicado a casi 10 kilómetros.
(Didier Madera)
