Chichén Itzá, Yucatán.- El primer día de operaciones del Centro de Atención a Visitantes (CATVI) de Chichén Itzá arrojó saldos negativos para prestadores de servicios turísticos y trabajadores independientes que laboran dentro de la zona arqueológica.

Los diversos grupos que participan en la dinámica habitual del sitio prehispánico reprobaron los resultados de la nueva entrada a través del CATVI inaugurado este viernes.

Sin cerrar el acceso antiguo desde el parador de Cultur, el paso recién estrenado provocó, como se esperaba, molestias generalizadas por el largo trayecto hasta los principales vestigios mayas, entre ellos la icónica Pirámide o Templo de Kukulcán.

“A las agencias (de viajes) les llevó una hora más hacer la visita…”, explicó uno de los afectados, en alusión a los más de 500 metros de caminata desde el estacionamiento del CATVI y otros tantos de regreso.

“Hay pocos baños habilitados y el camino (que comunica a la autopista 180 D) se está trabajando por completo ambos carriles; para que se pavimente se cierra por lapsos de 20 minutos…”, detalló el declarante.

La apertura oficial, en protocolo insulso, comenzó a las ocho de la mañana, con Jennifer Cárdenas Ojeda como la primera paseante que adquirió su boleto único para ingresar a Chichén Itzá.

La joven, hija de padres michoacanos y criada en el estado de California, Estados Unidos, quedó registrada en el historial del recinto.

Llamó la atención la ausencia de autoridades estatales y federales de alto nivel.

A las 8:45 AM se observó en el Aeropuerto de Mérida a Diego Prieto Hernández, titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCVPII) de la Secretaría de Cultura federal y representante de la presidenta Claudia Shienbaum Pardo para los asuntos sociales relacionados con la actual transición al CATVI en Chichén Itzá,

Estaba acompañado del director general del INAH, Joel Omar Vázquez Herrera, pero ambos no estuvieron en la sencilla ceremonia del CATVI.

Encabezaron el titular del Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del Estado de Yucatán (Cultur), David Escalante Lombard, y la directora de la Zona Arqueológica y del Gran Museo de Chichén Itzá, Guadalupe Espinosa Rodríguez.

En esta etapa entraron en funcionamiento sanitarios más amplios y equipados, además de un estacionamiento de 1.72 hectáreas, con 517 cajones.

El complejo enlaza la estación del Tren Maya y el Gran Museo de Chichén Itzá.

El CATVI se localiza al norte de la pirámide de Kukulcán, a unos 900 metros sobre la carretera federal Costera del Golfo. Tiene extensión de 16 hectáreas y queda a 4.8 kilómetros de la estación del Tren Maya y a 1.8 kilómetros del Hotel Mundo Maya.

(LectorMx)