Pisté, Yucatán.- La calma aparente dentro de la zona arqueológica de Chichén Itzá se rompió con nueva denuncia de la agrupación que aglutina a una parte de artesanos comerciantes, a prestadores de servicios turísticos y a un sector de la población.
Con rotundo “El INAH miente y amedrenta a la comunidad Maya de Pisté”, este grupo respondió a la institución federal que el 1 de julio reavivó la polémica sobre la situación en ese sitio prehispánico.
Según los quejosos, el INAH incurre en falsedades con respecto a:
“Primero, que en las mesas de diálogo se acordó realizar un registro diario de artesanos y artesanas a la entrada de Chichén Itzá, y segundo, que los artesanos y artesanas se están negando a realizar dicho registro. Además, amenaza con cerrar la entrada tradicional con este pretexto”.
Para el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) de Pisté de Chichén ambas cosas son erróneas.
“El INAH miente e intenta tergiversar la información. En este mismo comunicado adjuntamos las dos minutas de acuerdos llegados en las mencionadas mesas de diálogo. No existen otras porque el INAH decidió suspender dichas mesas de diálogo. Así mismo, todas las mesas de diálogo fueron transmitidas en vivo en congruencia con la transparencia, por lo tanto no existen acuerdos fuera de los señalados en las minutas. Compartimos aqui copia de las únicas minutas que aceptaron firmar, en donde podrán confirmar que no existe dicho acuerdo”.
Los miembros del CIG de Pisté y las directivas de artesanos y artesanas en Chichén Itzá apoyan el orden y seguridad en el territorio y espacio de trabajo. Por ello, refirieron que desde el 2014 existe un padrón y gafetes.
“Intentar señalar a los artesanos y artesanas por ‘no cumplir el procedimiento’ va acorde a la política racista y discriminatoria que ha caracterizado a este instituto. Intentando señalar que por ser indigenas necesitamos entrar a nuestro territorio como si de una cárcel se tratara”.
Desde la reapertura de Chichén Itzá –continuaron–, el CIG de Pisté, de la mano de agrupaciones de artesanos, guías y ejidatarios, “ha trabajado para amortiguar en la medida posible el gran impacto provocado por el intento de imponer el CATVI como única entrada”, asentaron.
“Este registro diario rodeados de policía estatal y la Guardia Nacional es intimidación y hostigamiento promovido por el INAH, como si fuéramos extraños en nuestra propia tierra; esto nunca ha sido necesario, genera un ambiente de tensión para la población y es contrario a lo que por décadas ha ocurrido en Chichén Itzá”.
Por eso señalamos (textual):
La policía y el registro de la entrada no solo es hostigamiento, sino que hace el proceso de entrada lento e ineficiente, lo cual genera una mala imagen.
Fue el INAH y gobierno del estado quienes rompieron las mesas de diálogo. El pueblo Maya de Pisté y las artesanas y artesanos somos completamente capaces de organizarnos y regular que no existan personas ajenas a los roles ya definidos, por la seguridad de nosotros mismos y de los visitantes.
Contamos con un padrón de gafetes desde 2014 y seguimos alineados con ello. El único que ha intentado modificar de manera unilateral dicho padrón es el INAH para incluir a personas cooptadas que intentan dañar el orden desde adentro. Los titulares no han cambiado y existen protocolos de acuerdo a nuestras normas propias de relevo de dichos puestos.
El pueblo Maya de Pisté cuenta con nuestras estructuras organizativas internas que en más de una ocasión le ha expresado al INAH la necesidad y la voluntad de trabajar de manera colaborativa e interinstitucional. Sin embargo, su racismo no les permite reconocernos como iguales para esta colaboración.
Es innegable que todo esto es parte del intento de imponer este reordenamiento económico del cual es parte el CATVI y una represalia en contra de este pueblo Maya por evidenciar que el CATVI es totalmente ineficiente tanto para personas que laboran ahí como para los turistas: en estos meses de intentar funcionar han habido inundaciones, contaminación del cenote sagrado, turistas desmayados cotidianamente por las nuevas largas distancias y una larga lista que la han hecho inoperante, pero esto no es responsabilidad nuestra
Nos hemos mantenido siempre con nuestras protestas pacificas y no vamos a caer en sus provocaciones. Sabemos que desde que hicieron este plan sin consultar a nuestro pueblo, la gente de la comunidad les estorbamos y nos quieren fuera para controlar todos los recursos que ingresan al sitio.
Como pueblo Maya de Pisté y con los artesanos y artesanas de esta comunidad, nos seguiremos organizando para mantener el orden y la paz. El trabajo que los artesanos y artesanas llevan a cabo sostiene a más de 2 mil familias, entre titulares, cargadores, ayudantes, además de la derrama económica que genera en toda la población. Intentar acabar con eso es intentar matar a nuestro Pueblo. Por ello, seguiremos luchando por nuestros derechos; al territorio, al trabajo y a la DIGNIDAD.
Atentamente
Concejo Indigena de Gobierno de Pisté de Chichén Itzá.
