Jesús Mejía
Mérida, Yucatán.- Lejos de reducir el consumo de nicotina mediante el aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado este año, la medida terminó por impulsar la venta clandestina de cigarrillos, es decir, el mercado de cigarros pirata, expuso la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Esta situación, indicó el dirigente nacional de la agrupación, Cuauhtémoc Rivera, incrementó la venta de cigarros sueltos a menores de edad, así como la comercialización de productos de importación ilegal y sin control sanitario, lo que representa un mayor riesgo para la salud pública y un retroceso en la lucha contra el tabaquismo.
“Mientras una cajetilla legal hoy supera los cien pesos, en el mercado negro se pueden conseguir cajetillas de cigarros pirata desde 15 pesos. Esta enorme diferencia de precios ha creado las condiciones para que el contrabando gane terreno y atraiga cada vez a más consumidores”, señaló el dirigente nacional del comercio en pequeño.
Aseguró que uno de cada cuatro cigarros que se comercializan en México es pirata, lo que significa que una cuarta parte del mercado opera fuera de la legalidad, sin pagar impuestos, cumplir con controles sanitarios ni respetar las disposiciones comerciales.
Los decomisos, dijo, reflejan la dimensión del problema. En agosto, en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, fueron asegurados 52.5 millones de cigarros apócrifos procedentes de Vietnam; en septiembre, otros 8.78 millones en el mismo puerto, además de 13 toneladas de tabaco ilegal en la alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.
En octubre, en Huixquilucan, Estado de México, fueron aseguradas 60 toneladas de cigarros apócrifos, así como maquinaria e insumos para su fabricación, mientras que en la colonia Morelos de la Ciudad de México se decomisaron otras seis toneladas.
Expuso que estos aseguramientos también evidencian la magnitud del mercado ilegal. No se trata de cargamentos aislados, sino de redes de contrabando, producción, importación y distribución que operan a gran escala en el territorio nacional, puntualizó.
Mencionó que el pequeño comercio es uno de los sectores afectados por esta actividad, ya que la venta de cigarros representa hasta el 25 por ciento de sus ingresos, tanto por las ventas directas como por las compras adicionales que realizan los clientes. Además, se trata de un producto que atrae consumidores a los establecimientos y, al encarecerse, algunos optan por adquirir cigarros pirata debido a su menor precio.
Ante esta situación y como parte de su responsabilidad en el sector, ANPEC puso en marcha este año una campaña nacional contra la venta de cigarros pirata, titulada “No vale la pena”, con el propósito de alertar a los comerciantes sobre los riesgos de involucrarse en esta actividad, entre ellos multas elevadas, la clausura definitiva de sus establecimientos e incluso penas de cárcel.
El mensaje es claro: no participar en el contrabando ni poner en riesgo el patrimonio construido durante años de trabajo y, mucho menos, el bienestar de sus familias, subrayó el dirigente nacional de los pequeños comerciantes.
(LectorMx)
