Valladolid, Yucatán.- Esther Mex Balam denunció ante autoridades presuntas agresiones físicas y psicológicas que, según su testimonio, sufrió su hijo Alexander Guillém Mex, de 22 años, durante los ocho meses que permaneció internado en el Centro de Rehabilitación “Casa Atenas”, ubicado en la colonia Militar de Valladolid.
La mujer relató que durante las visitas observaba moretones y lesiones en distintas partes del cuerpo de su hijo. Al preguntarle qué le había ocurrido, el joven le respondía que se había lastimado accidentalmente.
Mex Balam señaló que durante las visitas siempre había una persona cerca de ambos, por lo que, afirmó, no podía conversar en privado con su hijo.
“Fue una manera de presionar a mi hijo para que no me contara el maltrato que le hacían”, sostuvo.
Al concluir los ocho meses de internamiento, Alexander regresó a casa con moretones en diferentes partes del cuerpo. De acuerdo con su madre, inicialmente negó haber sufrido algún tipo de agresión en el centro.
Sin embargo, con el paso de los días, la mujer comenzó a notar cambios en su comportamiento. Aseguró que el joven presentaba temor y que en algunas ocasiones despertaba sobresaltado mientras pedía que dejaran de golpearlo.
Ante esta situación, finalmente le habría contado lo ocurrido durante su estancia en el centro de rehabilitación.
Según el relato de su madre, Alexander le dijo que era golpeado en brazos y piernas, además de que presuntamente lo sujetaban del cuello hasta dificultarle la respiración y lo insultaban.
“Llorando me dijo que tenía miedo de decirme la verdad sobre lo que sufrió en ocho meses en ese lugar”, relató Mex Balam.
Tras conocer estos hechos, la mujer acudió a la delegación Valladolid de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Yucatán (CODHEY), donde presentó su declaración.
Posteriormente, acudió a la Fiscalía General del Estado (FGE). De acuerdo con su versión, en esa instancia le informaron que la denuncia debía ser presentada directamente por su hijo.
La madre explicó que Alexander no ha querido acudir a la Fiscalía debido al temor que, según ella, mantiene por lo ocurrido durante su internamiento.
“Mi hijo no quiere denunciar en la FGE porque tiene inseguridad y mucho miedo”, expresó.
Mex Balam pidió a las autoridades investigar el funcionamiento del centro de rehabilitación y determinar si existe alguna responsabilidad por los hechos que denuncia.
“Solo quiero justicia y culpo al propietario y a su personal sobre el maltrato que le dieron a mi hijo”, manifestó.
La mujer también afirmó que habría otros casos de presunto maltrato dentro del establecimiento, por lo que hizo un llamado a las familias a mantenerse atentas a las condiciones en las que permanecen sus hijos cuando son ingresados a centros de rehabilitación.
Hasta el momento, los señalamientos corresponden al testimonio de la madre y deberán ser investigados por las autoridades competentes.
(Con información de Nicolás Ku Dávila)
