Por Bernardo Caamal Itzá
Peto, Yucatán.- Ichil maaya kaaje, (en la gran nación maaya), se sabe que cada vez que constaten “la bajada” en las escalinatas de la gran pirámide de Chichén Itzá de la sombra de K’u K’i Kaan o la serpiente emplumada, nos recuerda de aquellos consejos milenarios de los abuelos: hay que cultivar los sagrados alimentos y honrar al kiliich Ixiim o las semillas sagradas del ichkool (milpa).
En este año 2026, seguramente vendrán personas de diversos países, innumerables ciudadanos a constatar como “aquella sombra serpentina” bajará por las escalinatas del principal edificio de Chichén Itzá, el cual no solo trae mensajes a los hijos del mayab, sino la evidencia de los grandes conocimientos cultivados por la civilización maya.
El equinoccio de primavera 2026 en México marca el inicio de una nueva estación con días más largos y cálidos, acompañado de un fenómeno astronómico de gran relevancia cultural y científica.
Para este año, el evento ocurrirá este 20 de marzo, a las 8:46 horas (tiempo del centro del país), según datos del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).
El Instituto de Astronomía de la UNAM recuerda que este fenómeno suele presentarse entre el 19 y 21 de marzo de cada año.
En esta ocasión, la llegada de la primavera traerá consigo temperaturas más cálidas, mayor luminosidad y el incremento de horas de sol, aunque para el mayab, con la humedad reciente de las lluvias que cayeron “por manchones” o mamáancháak en sus diversas regiones, disminuyó la sequía que comenzó con los primeros días de este año.
Uye’extun tsikbal bejla’e yoolal le equinoccio.
