Ucú, Yucatán.- Ejidatarios inconformes con trabajos del Tren Maya en su etapa de carga se manifestaron este lunes en el terreno afectado en ese municipio.
Contrario a lo que aseguran los gobiernos federal y estatal, se quejaron de que no fueron consultados.
Informaron de tala ilegal en más de tres mil hectáreas.
Además de las afectaciones por presunto despojo a la comunidad, expusieron daños ambientales.
En el polígono en cuestión –describieron– es lugar de aguadas vitales para felinos y aves migratorias, en particular patos.
“Nos están quitando la vida del monte…”, reprocharon.
En el páramo, por devastación, se pudo observar maquinaria pesada y estructuras de acero.
Árboles derribados y tierra atrasada dan testimonio de las obras.
Los campesinos afirmaron que ninguna instancia oficial hace caso a sus reclamos.
“No nos han escuchado ni el gobierno del estado ni los diputados…”, puntualizaron en breve declaración.
Por si faltaran elementos para justificar su rechazo, plantearon que en la zona dañada hay vestigios históricos como caminos empedrados y objetos prehispánicos.
Por ahora, exigieron la intervención urgente de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Sin embargo, anticiparon que de persistir la negativa gubernamental tomarían otro tipo de medidas que no quisieron revelar.
Los pobladores se declararon decididos a defender su entorno y al ecosistema vital.
(LectorMx)
