Por Adela Mac Swiney González
Zaragoza, España.- La 19ª edición del Ecozine Film Festival arrancó en Zaragoza con una mirada directa a una de las crisis más urgentes del planeta: el desplazamiento humano provocado por el cambio climático. La encargada de abrir el certamen, fuera de concurso, fue la película española “Black Water”, dirigida por Natxo Leuza, que sitúa el foco en Bangladesh como uno de los epicentros de esta emergencia global.
Leuza plantea en su filme una realidad que ya se perfila en cifras alarmantes: entre 20 y 30 millones de personas podrían verse obligadas a abandonar sus hogares antes de 2050 debido al colapso climático, muchas de ellas se dirigirán a Daca, una megaciudad al límite de su capacidad, convirtiendo el fenómeno migratorio en una crisis humanitaria sin precedentes.
En un mensaje enviado al festival en video, el director subrayó que la película nace de una inquietud profunda: “qué va a pasar con esos millones de personas” y en su reflexión, conecta esta historia con otros trabajos previos sobre refugiados, insistiendo en el impacto humano de estas migraciones forzadas: familias que se rompen, comunidades que pierden su arraigo y vidas que se ven obligadas a recomenzar desde cero.
Hizo hincapié en la dimensión de la injusticia climática y señaló que “las poblaciones afectadas apenas contribuyen a las emisiones globales, pero son quienes sufren de manera más directa y devastadora sus consecuencias; son responsables de una fracción mínima de las emisiones globales, y sin embargo padecen el impacto más brutal”.
Con este enfoque, “Black Water” no solo documenta una crisis, sino que interpela al espectador desde una perspectiva ética y política, obligando a mirar más allá de los datos y a reconocer las historias humanas detrás de las cifras.
La cinta tuvo su première mundial en CPH 2025, en Copenhague, y ha formado parte de la Sección Oficial del Festival de Málaga, además de su paso por citas como Adelaide Film Festival (Australia) o Watch Docs (Polonia). Entre los reconocimientos obtenidos, destaca el Premio al documental más perturbador en el Tournai Ramdam Festival, dentro del denominado Disturbing Film Festival.
A este recorrido se sumará su participación en la Sección Oficial Premio de Cine Socioambiental del 41 Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), que se celebrará del 17 al 25 de abril de 2026, uno de los principales escaparates del cine iberoamericano.
El arranque de Ecozine con esta película refuerza la vocación del festival como espacio de reflexión y acción. Bajo el lema “ToBeeLife”, la edición reúne obras de 13 países que abordan distintos ángulos de la crisis ambiental, pero es la propuesta de Leuza la que marca desde el inicio el tono: el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una realidad que está desplazando a millones de personas en el presente.
La gala de inauguración, presentada por la actriz Irene Alquézar y el director de Ecozine, Pedro Piñeiro, en el Centro de Historias de Zaragoza, contó con la presencia de la Consejera de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández.
“Ecozine es un proyecto apasionante que nace de una necesidad, la del problema medioambiental, que 19 ediciones después sigue siendo una de las prioridades del planeta y una urgencia en la que tenemos que actuar todos”, apuntó Sara Fernández y resaltó que además, lo hace a través de una de las grandes herramientas que hay, el audiovisual.
“En lo artístico, el festival siempre es increíble, con cientos de obras que siguen sorprendiendo y con una programación que no deja de crecer, tanto en calidad como en público y esa expansión es clave, porque no solo se trata del valor audiovisual, sino de que la reflexión sobre el medioambiente llegue a más gente y a más sitios”, ha subrayado.
Puso en valor que el festival trasciende sus fechas y va mucho más allá de las señaladas como oficiales, ya que los trabajos y emociones que genera “nos acompañan” y nos empujan a actuar, porque “no podemos quedarnos de brazos cruzados” y ha agregó que Ecozine permite conocer problemáticas a nivel internacional que “nos mueven y nos conmueven”, recordando que “esto tiene solución” y que es “responsabilidad de todos”.
Se refirió al cartel que es la imagen de Ecozine este año, “E de miel”, del leridano Antoni Pontí, que, con abejas, simboliza esa responsabilidad colectiva y también las redes que crea el festival, “unas redes que llenan a todo el mundo” y por eso, concluyó deseando “larga vida a Ecozine porque es muy muy necesario”.
(LectorMx)
