Por Adela Mac Swiney González

Málaga, España. – La película mexicana “El jardín que soñamos”, de Joaquín del Paso, ganó la Biznaga de Oro a la Mejor Película Iberoamericana de la edición 29 del Festival de Cine de Málaga, mientras que el premio a Mejor Película Española ha sido para “Yo no moriré de amor”, de Marta Matute. El certamen puso la víspera el broche final a diez días dedicados al cine en español con una gala de clausura que combinó humor, música y emoción para despedir una edición que ha vuelto a reunir en Málaga a profesionales, industria y público del audiovisual iberoamericano.

El mexicano Del Paso también recibió la Biznaga de Plata a la Mejor Dirección y afirmó estar muy conmovido por este reconocimiento. “Sabemos que la película tiene fuerza, tiene un discurso importante, pero nunca pensamos estar parados en este lugar; esta película nace de un amor profundo por la naturaleza, habla de un planeta que sufre por la ambición humana y trae un mensaje que no tiene fronteras, un mensaje que intenta generar algo positivo para el planeta, y por eso agradezco a todo mi equipo”, dijo.

Dedicó el premio a las personas que han sido asesinadas por cuidar el medio ambiente y sobre el reconocimiento como director, señaló que lleva muchos años enamorado con hacer cine y que dirigir es en esencia un ejercicio de extrema empatía, “el intento de habitar la piel de otro para entender sus miedos y sus anhelos, en un mundo obsesionado con levantar fronteras geográficas, mentales y emocionales y donde el cine debe ser el espacio donde esas líneas se desdibujen”.

En la presentación en Málaga, el mexicano definió su película como un ambicioso drama de fuerte carga social que combina una mirada íntima sobre los personajes con una reflexión política en torno a la migración y el deterioro ambiental. En rueda de prensa, junto a su actor principal, Carlos Esquivel, destacó la dimensión profundamente humana de un proyecto que sitúa a los personajes en el centro de un paisaje natural tan hermoso como amenazado.

El largometraje sigue a una familia haitiana que llega a México en busca de un futuro mejor y termina instalándose en una región boscosa marcada por la tala ilegal. A partir de esa premisa, la película construye un relato que entrelaza el drama migratorio con la explotación de los recursos naturales y el impacto de estas dinámicas en las comunidades que habitan esos territorios.

La historia sitúa a los protagonistas en un entorno donde la supervivencia obliga a tomar decisiones difíciles, mientras la naturaleza, y en especial la presencia simbólica de la mariposa monarca, se convierte en un elemento narrativo clave.

El director explicó que la película nació a partir de su interés por explorar fenómenos contemporáneos que atraviesan múltiples dimensiones de la vida social. Al respecto, reivindicó que el cine no puede desligarse de la realidad política que lo rodea, aunque para él esa dimensión política siempre debe ir acompañada de una mirada profundamente humana hacia los personajes. La película también recibió la Biznaga de Plata a la Mejor Fotografía para Gõkhan Tiryaki.

La película española ganadora es “Yo no moriré de amor”, dirgida por Marta Matute, un retrato de una familia devastada por el alzhéimer y el amor que resiste al paso del tiempo, inspirado en la propia experiencia personal de la directora.

Junto a los actores principales Júlia Mascort, Tomás de Estal, Laura Weissmahr y Sonia Almarcha, Matute describió su largometraje como un drama muy humano que aborda el impacto de esta enfermedad en las familias a través de una mirada crítica hacia la precariedad de recursos con los que muchas personas en situación de dependencia se enfrentan a una vida hostil.

El guion nace de una experiencia profundamente personal, la enfermedad de su madre y partir de ese recuerdo, la directora quiso construir una historia que reflejase la devastación emocional que provoca el deterioro cognitivo, no solo en quien lo padece, sino también en las personas que acompañan al paciente en ese proceso.

México también ha recibido la mención especial del jurado a la Mejor Interpretación Femenina por Ángeles Pradal de la película “Ángeles”, de Paula Markovitch, una obra íntima y profundamente humanista que explora la vida, el amor y la despedida a través de tres personajes que habitan los márgenes de la sociedad pero se niegan a definirse por ellos.

Asimismo, “Oca”, de la directora mexicana Karla Badillo, fue galardonada este sábado con la Biznaga de Plata a mejor película iberoamericana en la sección paralela del Festival de Málaga Zonazine, donde concursan los proyectos más arriesgados e independientes.

El filme mexicano, sobre una joven monja que pertenece a una congregación precaria y vive encuentros extraordinarios cuando le envían a un pueblo cercano, ha conseguido la Biznaga de Plata Premio del Público.

(LectorMx)