Por Jesús Mejía
Tizimín, Yucatán.– En esta ciudad enclavada en la península de Yucatán, a 167 kilómetros al oriente de Mérida, se localiza uno de los dos santuarios edificados en el mundo para el culto a los Reyes Magos, considerado el más visitado del continente americano, junto con el de la Catedral de Colonia, en Alemania, que resguarda las reliquias de los visitantes de la Sagrada Familia.
La movilización social y religiosa que se registra en este municipio es de tal magnitud que miles de personas, organizadas en cofradías y gremios, acuden en vísperas a rezar y pedir por el bienestar de sus familias al templo dedicado a los Reyes Magos, ubicado en el corazón de la cabecera municipal de este importante enclave de la economía agropecuaria del sureste mexicano.
En un ambiente de romería y celebración, Yucatán alberga el principal santuario de América Latina dedicado a los Reyes Magos, cuyas imágenes se encuentran resguardadas en cajas de cristal y madera en el altar principal de la iglesia de Tizimín, construida en el siglo XVII por frailes franciscanos, lo que la convierte en patrimonio histórico y cultural de México.
Otros sitios de culto a los monarcas de Oriente —Melchor, Gaspar y Baltazar— son la Basílica de Cajititlán, en Jalisco, conocida por sus procesiones lacustres centenarias, y el Convento de Metztitlán, en Hidalgo, que destaca por su retablo renacentista alusivo; lugares que combinan fe, arte y tradiciones culturales únicas.
La Catedral de Colonia, ubicada al poniente de Alemania, alberga el Relicario de los Tres Reyes, del que se cree contiene las reliquias que llegaron en 1164 a ese imponente templo —uno de los más altos del mundo, con 157 metros de altura—, convertido también en un importante centro de peregrinación para los devotos.
Además de estos dos principales sitios de culto, existen otras ubicaciones geográficas asociadas con la ruta o la tradición histórica de los Reyes Magos, como Sabá (en Yemen), Jerusalén (Israel), Belén (Palestina) y Bagdad (Irak), que forman parte del contexto bíblico de su travesía.
La veneración de los Reyes Magos es especialmente significativa durante la festividad de la Epifanía, el 6 de enero, y estos templos son puntos clave para la celebración de esta fecha religiosa. La conmemoración también es relevante en países como España y Puerto Rico, mientras que en México persiste la tradición de regalar juguetes a los niños y celebrar su llegada con la rosca de Reyes.
En Tizimín, Yucatán, cada año cobra renovado vigor esta tradición centenaria que fusiona creencias mayas y católicas, centrada en las figuras de Melchor, Gaspar y Baltazar, veneradas en la parroquia que lleva su nombre y celebradas con una gran feria anual, que inició el pasado 2 de enero con procesiones, danzas y peregrinaciones multitudinarias.
El arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, recordó en su homilía del pasado domingo en la Catedral de San Ildefonso de Mérida que el relato evangélico de San Mateo es el único de los cuatro evangelios que narra el episodio de la adoración de los Magos.
El texto bíblico habla de “unos magos venidos de Oriente”, pero no precisa que fueran reyes, ni cuántos eran, ni menciona sus nombres o monturas. Es en escritos posteriores donde la tradición ha consignado esos detalles, explicó.
Se les llama “reyes” porque, para emprender el viaje que realizaron, debieron disponer de abundantes recursos económicos, incluso para costear un pequeño ejército que los protegiera, comentó a los feligreses.
San Mateo los denomina “magos”, no en el sentido moderno de la palabra, sino como científicos e investigadores, estudiosos de libros propios y extranjeros, así como observadores de los fenómenos astronómicos, puntualizó.
“Le entregaron oro, en señal de que lo reconocían como su Rey; incienso, en señal de que lo reconocían como verdadero Dios; y mirra, como anuncio profético de su pasión redentora”, expuso el arzobispo en el marco de la celebración de la Epifanía.
“Veneremos, pues, a Melchor, Gaspar y Baltazar, no sólo para esperar sus regalos o su intercesión, sino para imitarlos en su generosidad y en su búsqueda de la verdad. Siguiendo su ejemplo, que cada cristiano no deje de profundizar en el conocimiento de su fe y en la búsqueda de la voluntad de Dios”, subrayó el arzobispo en su mensaje a los fieles.
(LectorMx)
