Por Adela Mac Swiney González

Valladolid, España.– El actor y director mexicano Gael García Bernal presentó, en la víspera de la clausura de la 71ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, su nueva película, “Hombre al agua”, encargada de cerrar el certamen este año y que se filmó, principalmente en Yucatán, México, así como en Cuba.

Rostro esencial del cine latinoamericano, García Bernal ha protagonizado un sinnúmero de títulos de culto, trabajando bajo la dirección de autores como Alfonso Cuarón, Alejandro González-Iñárritu, Lav Díaz o Pedro Almodóvar. También tiene una larga trayectoria en Hollywood, tanto en cine como en televisión, alzándose con un Globo de Oro por su papel en la serie “Mozart in the Jungle”.

En 2007 dio el salto a la dirección de largometrajes con “Déficit”, una hazaña que ha continuado con “Chicuarotes” en 2019 y ahora con “Hombre al agua”. “Voy a arrancar desde la gratitud de poder estar aquí presente, es muy especial ver cómo el festival ha apreciado la libertad con la que hicimos la película, fue un ejercicio colectivo, pero que parte de mis inquietudes y curiosidades más profundas”, aseguró.

Señaló que “a partir de ahí intenté armar una fábula en torno a varios temas que me interesan: la crisis de la masculinidad, la soledad, una separación, el cuerpo político de Latinoamérica hoy en día… todo eso está en la película”, compartió el actor y director.

En “Hombre al agua”, García Bernal da vida a Camilo, un salvavidas cubano que, tras rescatar a un empresario, emprende un inesperado viaje que lo lleva a la alta sociedad mexicana. Pero, como él mismo se dará cuenta, no todo lo que brilla es oro, dando lugar a una ácida sátira política que sigue el clásico relato del “genio en la botella”, como lo ha definido el realizador.

Además, sobre los matices en el personaje de Camilo, comentó que el hecho de que fuera cubano es algo que, extrañamente, llegó tarde. “Como mexicano tengo una relación cercana con Cuba y que el personaje fuese de allí le daba una complejidad que lo vuelve más interesante, un personaje que estuviese sobreviviendo, siendo rescatado, así como él rescata a Abel, el millonario; fue un reto, pero, como digo yo, si vamos a hacer una película más vale que se nos complique la cosa”.

A partir de estos detalles, García Bernal va armando un rompecabezas que habla de muchas maneras del panorama sociopolítico actual en Latinoamérica. “Las películas son un fiel testamento del momento en que se escriben y también del momento en que se realizan”, dijo y añadió que “cuando empecé a pensar la película, Lula estaba en la cárcel y me planteé hacer una anti-telenovela, como si Globo le encargase a Carl Dreyer una telenovela sobre la época sindical de Lula; todos estos elementos empezaron a componer el camino hacia una película que tiene mucho de homenaje a mi propia historia en el continente”, comentó.

El dramaturgo y director de teatro Mariano Pensotti firma el guion junto a García Bernal, dotando al filme de una teatralidad a la que el mexicano siempre ha estado conectado. Sobre esta relación ha confesado que “crecí en el teatro experimental con mis padres y, estando inmerso en él, pude apreciarlo como un templo, un lugar seguro donde experimentar cualquier cosa”.

Anotó que el cine hoy en día, desgraciadamente, “está regido por una mente más corporativa que limita todo esto”.

Otro de los aspectos centrales de “Hombre al agua” es su uso de la comedia para hablar de temas serios y actuales. “El humor es un filo que abre compuertas y complejiza las cosa, la realidad nos supera constantemente y a veces necesitamos abstraernos para, desde la distancia, ver lo ridículo y absurdo de las situaciones que vivimos”, anotó para luego concluir: “soy más optimista que pesimista, quiero ver la luz siempre y me aferro a la pregunta abierta de la película; quería hacer la película que le gustara a Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière”.

(LectorMx)