Por Jesús Mejía

Mérida, Yucatán.- Ante reportes ciudadanos de que en algunas estaciones de servicio expenden la gasolina regular arriba de los 24 pesos acordados el pasado 12 de marzo entre el gobierno federal y distribuidores, directivos del IMEF aclararon que no hay razón alguna para incrementar el precio y declinar el compromiso.

La presidenta nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (EMEF), Gabriela Gutiérrez Mora, explicó que la parte gubernamental aplica un subsidio al mantener fijas las tasas del IEPS (Impuesto de Productos Especiales), lo que hace que los precios de las gasolinas se mantengan o se expendan 30 por ciento más caros en EU.

“El IEPS es el que va a bajar para poder estabilizar el precio de los combustibles y que la inflación no afecte en ese sentido al consumidor final”, recalcó la analista en materia financiera, al expresar su desacuerdo con la decisión de algunos expendedores de vender más caro.

El pasado 12 de marzo la Secretaría de Energía informó que el 96 por ciento de los expendedores de gasolinas del país, o sea 13 mil 600 estaciones de un universo de 14 mil 230, renovaron con el gobierno el acuerdo voluntario de fijar el precio de la gasolina en 24 pesos, lo que fue confirmado por la Presidencia de la República.

De esa manera, Gutiérrez Mora descartó que el conflicto en Medio Oriente incida en el costo de las gasolinas para los consumidores en México –como se quiere hacer creer–, aunque reconoció que sí hay variaciones en los precios de barril de petróleo y que la mayoría de las gasolinas que se consumen en el país son importadas.

Expuso que el subsidio propicia un déficit dentro del gobierno al no recaudar ese IEPS y pues causa otro tipo de problemas, pero por lo menos, recalcó, se sostiene el precio de los combustibles, y no esté al vaivén del mercado mundial.

Subrayó la importancia de mantener en el mercado los precios de las gasolinas, toda vez que su variación causa inflación y suben los costos del transporte, los servicios, las cadenas de valor, además de que afecta a las tasas de interés del banco, al consumo, al crédito, al tipo de cambio, a todo, convirtiéndose en una cadena peligrosa.

La analista financiera admitió que la incertidumbre provoca indecisiones entre los distribuidores y transportistas, quienes se preguntan si van a subir de precio sus productos o servicios, de ahí la necesidad de que todos los sectores sociales y económicos del país se mantenga informados y evitar precipitaciones y sobreprecios.

El presidente del IMEF Yucatán, Isaías Marrufo Góngora, declaró en rueda de prensa que en el estado los economistas pronostican un crecimiento de la economía en 1.4 por ciento, superior al de 2025 que fue de 0.8 por ciento, y una tasa inflacionaria similar del cuatro por ciento.

Compartió que en Yucatán los trabajadores asegurados, al cierre de febrero pasado, sumaron 435 mil 196,148 más que en el mes de enero, lo que empieza a mostrar persistencia

“Y esperemos se mantenga y aumente la tasa de ocupación actual que es del 98 por ciento y baje la tasa de informalidad que se encuentra en 56.9 por ciento”, pronunció.

(LectorMx)