Pisté, Yucatán.- Las recientes lluvias exhibieron deficiencias en al menos una sección del Centro de Atención a Visitantes (CATVI) de Chichén Itzá, abierto e inaugurado hace una semana.

Techos y pasillos de un parte del edificio registraron humedad y goteras, aunque no se cuenta con reporte preciso de la magnitud de las filtraciones de agua.

El edificio, que incluye nuevo paso a la zona arqueológica en la comisaría de Pisté, municipio de Tinum, es motivo de polémica entre prestadores de servicios turísticos y población en general.

Artesanos-comerciantes han manifestado rotundo rechazo a la reubicación hacia el CATVI y cuestionado la planeación, así como la falta de consulta para la construcción de las instalaciones.

“Lo único cierto que el CATVI es más amplio que la entrada antigua, pero eso de que sería mejor las condiciones es mentira…”, dijo uno de los líderes consultados.

Los inconformes enlistaron una serie de inconvenientes y limitaciones.

1. Los baños cerca del acceso son cuatro veces más pequeños que los del antiguo parador y solo tiene dos espacios para defecar, uno para discapacitados y otro normal.

2. El área de guías de turistas está en el pleno sol y no se permite entrar a estos a cobijarse en la sombra enfrente de las taquillas.

3. Esa área presentó filtraciones por lluvias, según imágenes que se han difundido.

4. No hay señal teléfonica y los módulos de los guías, al igual que los casi mil locales del mercado de artesanías, carecen de electricidad.

5. No se permite a vendedores llevar comida o agua a los que trabajan allí; solo entran las personas allegadas a la directora de Chichén Itzá, Guadalupe Espinosa.

6. En estos días los dos inodoros estaban descompuestos, lo que complicaba el servicio a visitantes, en particular aquellos que enfermaban por alimentos que les caían pesados.

7. El entronque del camino que lleva al CATVI se ha convertido en sitio de congestionamientos y choques por ausencia de un carril de desaceleración o bahía para que los vehículos no asomen intempestivamente sobre la carretera federal 180. Ese tramo igual se inunda.

“En resumen, todo está peor; estábamos mejor en el antiguo parador, ahora los ingresos económicos de las familias de todos los sectores se redujo drásticamente y hay temor por comentarios negativos de turistas con respecto a la caminata que tiene que hacer para ver la pirámide y que ello se refleje a futuro en la disminución de visitas”, expusieron quejosos.

De acuerdo con información disponible, la inversión federal en el CATVI ascendió a casi 800 millones de pesos.

Este complejo, aledaño al Gran Museo de Chichén Itzá, enlaza con la estación del Tren Maya y el hotel operado por los militares.

(LectorMx)