Mérida, Yucatán.- Un depósito ritual con más de dos mil años de antigüedad fue localizado en la comisaría de Yaxché de Peón, municipio de Ucú. El hallazgo aporta nuevas pistas sobre las prácticas ceremoniales y la organización comunitaria de poblaciones mayas del periodo Preclásico Medio y Tardío (1000 a.C.–250 d.C.).

El descubrimiento ocurrió el 21 de enero de 2026, durante labores de salvamento arqueológico relacionadas con el libramiento ferroviario Mérida–Progreso, infraestructura vinculada al Tren Maya. Los trabajos comenzaron en junio de 2025 y continuarán hasta mediados de este año.

Los especialistas identificaron una estructura rectangular de aproximadamente 14 metros de largo por 10.8 de ancho, con una elevación de 45 centímetros. El diseño —sin edificaciones superiores y con acceso desde cualquier lado— apunta a un espacio de uso colectivo, posiblemente destinado a reuniones comunitarias o ceremonias.

Bajo el relleno constructivo del sector norte aparecieron dos contextos rituales, interpretados como ofrendas colocadas antes de levantar la estructura.
En uno de ellos se halló una vasija fragmentada con forma de calabaza, enterrada a más de un metro de profundidad. Este tipo de piezas se vincula simbólicamente con la fertilidad y el sustento agrícola en la tradición mesoamericana, lo que sugiere una comunidad con fuerte dependencia del campo.

También se detectó un abrigo en la roca madre donde se depositaron restos óseos —posiblemente de venado—, fragmentos cerámicos y un pedazo de caracol marino. Este tipo de depósitos indica el uso de cavidades naturales dentro de prácticas rituales asociadas con la cosmovisión maya.

Un segundo depósito, ubicado aproximadamente un metro al oeste, contenía cerámica del mismo periodo, restos de venado y una cuenta circular de piedra caliza, elementos que refuerzan la interpretación de que el sitio fue consagrado antes de iniciar la construcción.

La presencia de fauna y objetos vinculados con la agricultura, sellados bajo una estructura pública, apunta a un ritual relacionado con la fundación del espacio comunitario.

El hallazgo aporta información sobre la forma en que las antiguas poblaciones mayas organizaban áreas colectivas y las ceremonias que acompañaban el inicio de nuevas construcciones.