Por Jesús Mejía
Mérida, Yucatán.- A 15 días de que fue nombrada coordinadora nacional de Centros INAH, luego de fungir dos años como delegada de la institución en Yucatán, Anna Goycoolea Artís es impugnada por investigadores e historiadores por carecer presuntamente de trayectoria, capacidad y experiencia.
Apenas el pasado 17 de julio el director general del INAH, Joel Omar Vázquez Herrera, dio a conocer el nombramiento de la arqueóloga, sin embargo, sus colegas investigadores e historiadores emitieron una carta pública en el estado de reclamo por la designación.
“El nombramiento lo hizo supuestamente por la destacada labor de la arqueóloga en Yucatán”, se indica en la misiva, en la que investigadores, quienes solicitaron omitir sus nombres, coincidieron en que la trayectoria de aquella “dejó mucho que desear”.
Calificaron como “mala” su tarea en restauración de diversos inmuebles emblemáticos, entre ellos las obras inconclusas de la Pinacoteca “Juan Gamboa Guzmán”, el Museo de Antropología Palacio Cantón, el abandono de la Capilla de San Juan de Dios, y la inacabada rehabilitación del Teatro José Peón Contreras (a raíz de su incendio en 2022).
“Su gestión iniciada a finales de junio 2023, destaca por problemas en el INAH que nunca pudo resolver, como el cierre de la zona arqueológica de Mayapán, mala relación con empresarios”.
También aludieron al “doble cobro de las zonas arqueológicas por parte de Cultur y del INAH, cierre de la zona arqueológica de Balancanché y Loltún, corrupción en la expedición de permisos”, descuido de los museos como la Pinacoteca y Dzibilchaltún entre otros.
También mencionan “el abandono de la base trabajadora sindical y eventual de la dependencia, pues en su gestión no se crearon nuevas plazas para atender el estado, ni se emprendieron obras para beneficiar a la base trabajadora”.
Actualmente son múltiples las voces que señalan que la funcionaria no se dejaba ver en ninguna clase de eventos públicos, y tenía una nula participación en actividades académicas porque era difícil encontrarla en las oficinas, puesto que siempre se la pasaba de “comisión”.
Mencionan que hubo pocos avances en la modernización administrativa “acumulando las quejas por los trámites lentos y con moches de la dependencia para restaurar casonas o liberar terrenos.”
“Dicha funcionaria carece de una destacada labor en el estado, en el cual apenas se dejaba ver una o dos veces por semana, despachando desde la Ciudad de México o incluso desde Barcelona, España, donde acudía en cada periodo vacacional”, se apunta.
(LectorMx)
