Jesús Mejía
Mérida, Yucatán.- Con innovadores técnicas de restauración, la Catedral de Mérida, la más antigua en tierra firme del continente, es intervenida mediante el uso de rayos laser para retirar las pintas realizadas en las manifestaciones del 8 de marzo de 2023, informó Karla Martínez López, del INAH.
La especialista del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) resaltó el uso por primera vez de este tipo de herramienta para recuperar el estado de este tipo de bienes inmuebles que son parte del patrimonio histórico y cultural afectados por grafitis, aerosoles y otros recursos por manifestantes.
Indicó que a través de la luz pulsada de 100 watts es posible retirar del relieve de la construcción los residuos sintéticos del color, lo que constituye, destacó, una técnica más amigable con el usuario, el medioambiente y el material de soporte.
En un comunicado del INAH, Martínez López agregó que las carpinterías y los elementos de metal asociados a estas (chapetones, picaportes, herrajes de bronce, etcétera) estaban afectados por el grafiti, por lo que también fueron intervenidos.
Las labores cubren fachadas exteriores norte, este y oeste del templo católico de San Ildefonso de estilo renacentista-manierista erigida en el siglo XVI, cuya edificación inició en 1562, por lo que es una de las más tempranas de América y la más antigua en el país.
Se trata de utilizar herramientas y métodos menos invasivos en la piedra caliza, sustituir los procesos de limpieza con químicos o fisicoquímicos que son poco amigables, tanto con el usuario como con el medioambiente y los materiales de soporte, refirió la restauradora-perito del Centro INAH Yucatán.
El equipo láser portable, operado por restauradores, dijo, permitió retirar la mayoría de la pintura en superficie, mientras que una mínima parte fue eliminada con solventes y limpieza mecánica.
En la fachada este se intervinieron 40 metros cuadrados, y en la norte, 220. En la fase actual, precisó, se atiende la cara principal de la catedral (portada oeste), con 50 por ciento de avance en los trabajos.
Aunado a ello, el diagnóstico dictaminó que la mampostería de esos muros estaban con mala conservación; se observó pérdida de juntas constructivas y de aplanados, huellas de disgregación y desprendimientos, así como áreas de humedad concentrada.
Sostuvo que la restauración debe ser integral, por lo que se estabilizaron y consolidaron secciones de piedra, se fijaron algunas zonas de aplanados originales en riesgo de desprendimiento y se recuperaron juntas constructivas del inmueble, elaboradas con cal y mampostería.
Con el fin de prolongar la restauración, fueron colocados recubrimientos que protegerán al inmueble de los efectos de la intemperie y de daños directos por factores relacionados con las movilizaciones sociales, entre otros.
La historia de la catedral se remonta a 1542, cuando Francisco de Montejo, El Mozo, planeó la ciudad y reservó el espacio para la iglesia principal. Sin embargo, la construcción formal no comenzó hasta 1562, bajo la dirección del arquitecto Pedro de Aulestia, tras la autorización del Rey Felipe II.
Con altura de torre de 43.50 metros, la estructura es la segunda más grande del país. Su construcción requirió la piedra extraída de la antigua ciudad maya de Thó. La obra fue un esfuerzo colectivo, financiado por la Corona Española, los colonos y la mano de obra indígena, lo que subraya su rol fundacional en la nueva ciudad colonial.
(LectorMx)
