Jesús Mejía
Mérida, Yucatán.- La presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán, Claudia González Góngora, reconoció que existe preocupación en el sector privado por el aumento de la informalidad ante el encarecimiento de ser formales y la desaceleración económica, por lo que previó un año complicado, de grandes retos en empleo e inversiones.
Advirtió que los temas de las 40 horas laborales, el ajuste a los aguinaldos y a las vacaciones, así el aumento al salario mínimo, son medidas inmediatas que no elevan la productividad ni el consumo en el país, pero sí incrementan de manera inmediata el costo operativo de las empresas.
Explicó que en Yucatán la decisión oficial respecto al Impuesto Sobre Nómina (ISN) a las empresas afectará a seis de cada 10 empleos, lo que sumado al alza a la tasa federal del IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) y el bajo consumo, impactarán tanto a los negocios como a la economía familiar.
Expresó que el sector empresarial está abierto al diálogo con el gobierno estatal, aunque insistió en que persiste el desacuerdo entre los inversores por el declarado aumento del ISN.
La empresaria, también dirigente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en el estado, anticipó un año de grandes retos, en que la resiliencia o capacidad para adaptarse a la adversidad será clave para mantener el empleo formal y el bienestar social.
Expuso que hay incertidumbre por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en vigor desde el 1 de julio de 2020, anunciado por el gobierno de la Casa Blanca, así como por las tensiones en las relaciones exteriores, que podrían frenar inversiones y construcciones.
Yucatán, dijo en declaraciones después de participar en el anuncio del Circo Carnaval de Mérida 2026, experimenta una desaceleración del crecimiento económico, con contracción en el sector secundario y un crecimiento menor en el terciario.
El desempeño de la economía en diciembre fue más lento que el mismo mes del año anterior, confirmando una baja en el consumo interno observada desde Semana Santa, agregó la empresaria, a cinco meses de que asumió la presidencia de la cúpula del CCE.
La industria restaurantera, puntualizó, ya enfrenta retos debido a reformas laborales y aumento de impuestos que incrementan costos operativos sin aumentar la productividad inmediata.
El sector de consumo de alimentos –comentó–, actúa como termómetro social y económico del estado, evidenciando que las familias están gastando menos.
(LectorMx)
