Jesús Mejía
Mérida, Yucatán.- Analistas del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en Yucatán expusieron que la inseguridad, los robos y las anomalías en las carreteras impactan de manera negativa en los costos de transportación de bienes, los cuales aumentan en perjuicio de los consumidores y repercuten en la inflación.
Con el respaldo de Isaías Marrufo Góngora, actual presidente del IMEF Grupo Yucatán 2026, el consultor Francisco Álvarez Cuevas dijo que al estado llegan productos más caros, ya que enfrentan los transportistas asaltos en las vías terrestres, además de descomposturas por tramos de carreteras en malas condiciones.
Álvarez citó particularmente la carretera de Puebla a Veracruz como una de las más peligrosas, por lo que recalcó la necesidad de mejorar los niveles de seguridad. En ese sentido, propuso convoyes de 20 a 50 transportistas escoltados por patrullas de la Guardia Nacional.
El camión que recorre 800 kilómetros tiene un precio de transporte que incide en la inflación y ese costo proviene en gran medida de los robos de carretera y gastos que tienen que pagar para venir acá, puntualizó en conferencia de prensa, en la que habló de la situación económica de Yucatán.
“Si hubiera menos cantidad de siniestros el producto que llegaría a Yucatán más económico. Si todas las autopistas no tuvieran baches, si hubiera menos daños en neumáticos, muelles, direcciones, los transportistas podrían bajar el precio y con eso baja el precio de todos los insumos”, explicó.
“Si en esos tramos mejorara el nivel de seguridad, mejorara la parte (física) de las autopistas, que fueran más transitables, disminuiría la inflación, porque los gastos de las empresas serían menores en autotransporte y lo que quieren las empresas es ganar participación de mercado y eso lo hacen con precios”, abundó.
Mencionó que esta desorganización en seguridad lo paga el usuario final.
En cuanto a la economía de Yucatán, se identificó que está en posición “neutral”, es decir, no avanza, pero tampoco retrocede, ya que mientras se pierden empleos y se reduce el índice de visitantes nacionales al estado, hay una ligera recuperación en la inflación.
Hay afluencia poblacional hacia el estado, pero no crecen los niveles de ocupación, recalcaron los especialistas, al reiterar la importancia de que todos los sectores de la producción trabajen de manera conjunta con los tres órdenes de gobierno para mejorar la competitividad, de formalidad y los empleos.
PANORAMA DELICTIVO EN SURESTE
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), la CANACAR y reportes de inteligencia logística, la región central y su conexión con el golfo y sureste concentran parte importante de la incidencia delictiva del autotransporte.
El corredor que conecta el centro con el sur-sureste del país, en particular el tramo de Puebla a Veracruz, se mantiene como uno de los focos rojos de la red carretera nacional. El modus operandi habitual es el uso de inhibidores de señal (jammers) para bloquear la rastreabilidad GPS, seguidos por bloqueos exprés o simulación de incidentes.
El 81 por ciento de los robos a equipo pesado se ejecutan con violencia. En el caso particular de Puebla, la tasa de robos ejecutados con uso de fuerza sigue siendo de las más altas del país.
Los municipios de Esperanza, Palmar de Bravo, Amozoc y San Martín Texmelucan actúan como los puntos más críticos dentro de la autopista México-Puebla-Veracruz. Por allí circula un flujo gigantesco de mercancías alimentarias, abarrotes, aceros y electrónicos hacia el puerto de Veracruz y el sureste mexicano.
Aunque el corredor Puebla-Veracruz sigue exigiendo protocolos estrictos de seguridad debido al nivel de violencia con el que operan los grupos locales, la presencia focalizada de mandos especiales y tecnología de rastreo ha logrado frenar la tendencia al alza, según reportan la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
(LectorMx)
