Mérida, Yucatán.- A pocas horas de iniciado el recorte al 50 por ciento en las operaciones del sistema “Va y Ven”, por adeudos de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY), el gobernador Joaquín Díaz Mena defendió los cambios que son motivo del conflicto.

Comprometió apertura al diálogo, continuidad y medidas para aminorar perjuicios a los usuarios de la red.

“Esto es un problema de un sistema y una ley que afecta al erario porque estaba maldiseñado pues pagaba kilómetros no recorridos.

“Nosotros lo advertimos desde el inicio de nuestro sexenio que esto es insostenible a través del tiempo”, afirmó el morenista.

Refirió que la implementación de las modificaciones de la nueva ley, a través de la ATY, significará un beneficio para todos “a la larga’.

“Nosotros vamos a mantener en todo momento los canales abiertos al diálogo, de hecho en este momento hay una reunión que se está llevando a cabo encabezada por el director de la Agencia de Transporte de Yucatán, Jacinto Sosa acompañado por parte del gobierno del estado por el secretario general de gobierno Omar Pérez Avilés”, reveló.

“Vamos a continuar escuchando a cada uno de los concesionarios que participan en el sistema para que las diferencias que puedan existir se atiendan por la vía institucional que en este caso es la Agencia de Transporte de Yucatán buscando la menor afectación a los usuarios”, abundó en conferencia de prensa.

En cuanto al adeudo a los transportistas, “Huacho” detalló que es aproximado a un mes y que “es lo que generalmente se les va debiendo porque cada que termina el mes se les hace el depósito”.

Por lo tanto, reviró que el retraso real es de 10 u 11 días respecto al mes vencido (mayo).

Díaz Mena consideró que toda empresa tiene que estar preparada para ser sostenible “en el aguante” de estas eventualidades.

Pese a ello, refrendó que las reuniones son para llegar a acuerdos y que se pueda liquidar lo antes posible.

Previamente, las concesionarias del “Va y Ven” anunciaron, ante la falta de pago de los adeudos operativos por parte de ATY, a partir de este martes “únicamente será posible operar” aproximadamente con el 50 por ciento de la flota disponible.

“Esta situación no responde a una medida de presión, a una suspensión voluntaria del servicio ni a una decisión empresarial para afectar a los usuarios. Se trata de una consecuencia directa de la falta de liquidez que enfrentan las empresas después de meses de operar con pagos pendientes y costos crecientes”, precisaron en un comunicado.

Subrayaron que, no obstante, las pláticas con instancias oficiales los adeudos continúan sin ser regularizados.

Según su postura, actualmente las empresas enfrentan dificultades para cubrir obligaciones indispensables para la operación diaria, entre ellas:

•⁠ ⁠Combustible.
•⁠ ⁠Mantenimiento preventivo y correctivo.
•⁠ ⁠Refacciones.
•⁠ ⁠Talleres y proveedores especializados.
•⁠ ⁠Neumáticos.
•⁠ ⁠Nómina y obligaciones laborales.
•⁠ ⁠Seguros y servicios operativos.

“Durante meses los concesionarios han realizado esfuerzos extraordinarios para mantener el servicio, absorbiendo incrementos en combustible, mantenimiento y costos laborales, sin que exista una actualización del precio por kilómetro y enfrentando pagos pendientes que hoy superan los 180 millones de pesos en el conjunto del sistema.

“La reducción de unidades es consecuencia de la imposibilidad material de continuar operando la totalidad de la flota sin recursos suficientes para garantizar condiciones mínimas de seguridad, mantenimiento y operación.

“Los concesionarios reiteran que la prioridad sigue siendo la ciudadanía y que la decisión tomada busca preservar la operación del sistema con las unidades que aún pueden mantenerse en servicio de manera segura y responsable”, difundieron.

Pidieron al gobierno del estado y la ATY atiendan la situación financiera del sistema, se establezca un calendario de regularización de pagos y se generen las condiciones necesarias para restablecer la operación completa de la flota.

(LectorMx)