Por Adela Mac Swiney González

Zaragoza, España.– La Sección Oficial a competición de la 19ª edición de Ecozine Film Festival acogió la proyección de “La Marisma”, el nuevo documental del director sevillano Manu Trillo, quien ha presentado la película en la Filmoteca de Zaragoza, donde ya participó hace once años con su anterior trabajo, Kivir, con el que ganó el premio a Mejor Largometraje Documental Nacional.

“Estar aquí con “La marisma”, con un proyecto que mezcla la cultura y la naturaleza y que sea reconocido nuevamente en este festival, donde tienen especial sensibilidad con el tema, me honra”, señaló el cineasta, fotógrafo y biólogo, quien parte para hacer este filme de una inquietud personal vinculada a su relación con Doñana, un espacio que conoce desde su experiencia científica: “siempre la he conocido desde el punto de vista como biólogo, como un apasionado de las aves, pero siempre he pensado que había algo más detrás de aquella inmensa llanura”.

Ese impulso le llevó a iniciar en 2015 un proceso de investigación que se prolongó durante años y que derivó en un resultado inesperado ya que “han sido bastantes años, más de lo que quisiera, para realizarla y el producto ha sido algo que ni yo me esperaba, ha sido una introducción a un universo, a una cosmovisión de la marisma que no era mía, propia”.

Lejos de un enfoque puramente científico, La Marisma se construye desde el encuentro con las comunidades que habitan el entorno, incorporando dimensiones culturales y simbólicas que el propio director reconoce como ajenas a su formación: “yo, Doñana, mi acercamiento siempre ha sido como ornitólogo, como biólogo, pero siempre veía como la romería del rocío, o los pescadores, o veía los ganaderos, y veía que ahí había algo que yo no conocía muy bien”.

En este sentido, ha reconocido que “no me esperaba que La Virgen del Rocío tuviera esa impronta en el documental, porque no es parte de mi educación”.

Durante el coloquio con el público, Trillo también abordó uno de los principales retos de conservación del espacio: su desconexión con la ciudadanía y subrayó que “la gente normal, como todos nosotros, no tiene acceso a ver Doñana y todo lo que sabemos de este espacio, nos llega por medio de las noticias o por medio de documentales”.

Frente a la complejidad del estado del parque, el director opta por no ofrecer una explicación didáctica en su película pues “pensar que en una hora y media voy a poder explicar cómo está Doñana no era justo y quería que fuese más por lo emocional, por lo sentimental y que navegara por un sitio que realmente nos llevará a otra época, cuando tenemos otra relación con la naturaleza”.

El cineasta también reflexionó sobre el contexto actual de la comunicación ambiental: “hoy en día la población cada vez tiene menos conocimiento de su propio medio”, y advirtió de la simplificación del debate público ya que “los medios de comunicación se han quedado en un tweet, un mensaje de esto de Instagram y de igual, entonces no tenemos el tiempo para reflexionar y conocer qué es lo que pasa”.

En relación con los desafíos ecológicos, el cineasta destacó el papel clave de los ecosistemas y apuntó que “la biodiversidad es la mejor protectora que tenemos para este tipo de pandemias o para este tipo de cosas que están llegando con el cambio climático; cuando nos demos cuenta que la biodiversidad es importante y que nos da unos servicios ecosistémicos que son incalculables a nivel del valor, nos daremos cuenta que es lo que pasa cuando una marisma tan rica como la que habéis visto la conviertes en un cultivo de arroz”.

En esta nueva jornada competitiva de Ecozine, las directoras españolas Lucía Castillón y Ana Valle del Río presentaron la película “Semillas”, que codirigen con Jorge Rodríguez, también productor, un trabajo centrado en el conflicto vivido por la comunidad de Caneto en Huesca. “Semillas es un documental que retrata la lucha de este pueblo por mantener viva su casa tras el intento del Gobierno de Aragón de cerrar su escuela”, señalaron.

Las cineastas, que regresan al festival tras su participación el año pasado con “Donde quisimos vivir”, que recibió el premio de Aragón TV, subrayaron el vínculo con Ecozine. “Estamos muy agradecidas por volver de nuevo, esta vez con Semillas”, un documental que refleja la lucha que tuvieron que pasar los vecinos de Caneto cuando vieron y sufrieron el cierre repentino de su escuela, por parte de la administración, un proceso que fue muy duro, está siendo muy duro”.

El documental pone el foco en las consecuencias cotidianas de esta decisión administrativa, alejándose de la mirada mediática: “con el documental queríamos reflejar todo el proceso, cómo fue, cómo se vivió, y realmente reflejar cómo afectó esta decisión a los vecinos de Caneto en su día a día, algo que no se veía a través de las noticias”.

A través de un acceso directo a la vida del pueblo, “Semillas” busca ofrecer una visión más profunda de lo que pasaba ahí.“Gracias a este documental conocemos la vida desde dentro de Caneto, nos metemos en las casas de sus habitantes, vemos cómo viven, cómo conviven, cómo es realmente la escuela”, explicaron sus directoras, quienes destacan además la importancia de visibilizar esta situación: “creemos que gracias a este documental podemos darle voz, y hemos podido darle voz a un pueblo y una situación que no la tuvo anteriormente”.

(LectorMx)