Mérida, Yucatán.- Concluidas 72 horas de su plantón frente a Palacio de Gobierno, doña Josefina Ramos González regresó a su casa en Plan de Ayala Sur, en Mérida, pero amagó con presentar demandas contra autoridades estatales y federales.

En orden de mención: al titular de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY), Francisco Torres Rivas; a la representación del ISSSTE y al gobernador Joaquín Díaz Mena.

La «abuela rebelde» se declaró afectada por la actuación de esas tres instancias.

1. La JAPAY por cobros irregulares durante dos años y por el ingreso de su personal a colocar nuevo medidor sin autorización, lo que constituye «allanamiento de morada».

2. Al director del ISSSTE por seis años de retención del dinero que le corresponde por pensión en viudez. La cantidad a reclamar incluirá intereses y la actualización del monto en valor.

3. Al gobernador Díaz Mena por presunta «falsedad» en la supuesta solicitud de pago de pensión del ISSSTE.

«Y, además, también voy a demandar al señor gobernador por decir mentiras y difamar, cosa que no es cierto nada de lo que él ha dicho», afirmó en entrevista con Presidio.

La mujer de la tercera edad, vendedora ambulante de jugos, se quejó igual de que las instancias oficiales pusieron en riesgo su integridad.

Acusó que fue exhibida su dirección particular, lo que la ha dejado
vulnerable de que alguien pueda lastimarla.

«Si eso pasa, hago responsable al señor gobernador y a la señora presidenta (Claudia Sheinbaum), porque le creyó todas las mentiras al señor gobernador, porque ella no se acercó a hacerme ninguna pregunta, porque ella creyó completamente ciegamente en él. Y a mí no me tomó en cuenta como ciudadana», expuso.

En sus reproches tocó a la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada.

«Fui con la señora Cecilia, que es la alcaldesa y mandó a hacer el pozo.

«Me dejaron todo el material aquí y yo lo tuve que meter con pala y cubeta adentro de mi terreno, porque no podía entrar para poder vender, en primera. En segundo, yo fui a decirles que por favor me dieran una ayuda para poder trabajar aquí cuando ellos hicieran el pozo. Y me dijo el de Atención Ciudadana que yo demande a mis hijos para que me mantengan y no tenga yo que molestarlos a ellos, porque ellos no son beneficiencia pública», relató.

También lamentó la ausencia de la edil panista en respaldo a su manifestación.

«Cecilia, pues hasta ahorita brilla por su ausencia. Siendo mujer que yo le di mi voto, tampoco me fue a ver. Ese problema de inundaciones, ¿cuánto tiempo ya tiene? Pues desde que vivo aquí (30 años)», apuntó.

La septuagenaria con discapacidad parcial reconoció que el tema de la atención médica en el ISSSTE sí está dentro de sus peticiones, ya que hace seis años se la quitaron y borraron su expediente.

«Y mañana tengo que estar en el ISSSTE a las ocho, a las siete de la mañana, porque me van a sacar análisis de sangre, de orina y todo para que me puedan volver a hacer mi expediente, mi carnet», comentó.

En cuanto a motivos de levantar y dar por terminado el campamento, la acompañante de doña Josefina explicó que personas desconocidas, ajenas, «no normales», comenzaron a tomar parte en el sitio.

(Con información de Presidio)