Mérida, Yucatán.- Un bebé de dos años de edad perdió la vida en medio de circunstancias confusas y complejas, pero que remarcan la vulnerabilidad infantil en las familias pobres y deficiencias en la atención a la salud.

El domicilio de la tragedia se encuentra al poniente de la ciudad, entre las colonias Francisco I. Madero y Xoclán López Portillo.

El deceso de “Tadeo” ocurrió la mañana de este martes en condiciones que son investigadas por las autoridades.

Vecinos indignados informaron que hay cuatro menores más en esa casa de alta precariedad, el mayor de ellos de unos 10 años de edad.

Los presuntos testigos refirieron que en diciembre pasado el ahora occiso fue ingresado al Hospital Regional Agustín O’Horán por dolores en el vientre.

“Los papás no tenían dinero, no lo operaron y le dieron de alta…”, declaró uno de los presentes.

Una mujer habló de una fotografía con moretones en el cuerpo del pequeño.

“Lo llevaron al O’Horán y lo internaron allí…”, abundó una señora.

Según esa versión, la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia del Estado de Yucatán (Prodenay) investigaba.

La noche del lunes, el niño lloraba, se quejaba de algo que le lastimaba en la barriga o estómago, comentaron los declarantes.

Al amanecer de hoy quedó en silencio, descansó,

Las indagatorias buscan esclarecer el caso, si hubo abandono, maltrato o negligencia.

Gente que habita en la zona comentó que, al parecer, el bebé tenía un “objeto metálico” en el estómago.

También trascendió que el niño había sido “regalado” al nacer, pero fue devuelto a su familia original hace alrededor de un año.

El predio en cuestión se encuentra en la calle 30 con 35.

(LectorMx)