Jesús Mejía

Mérida, Yucatán.- Una de las principales tradiciones alemanas, el Oktoberfest, con más de dos siglos de historia, se realizará los días 9, 10 y 11 de octubre en Mérida, con una asistencia estimada de unas 10 mil personas.

Los organizadores, integrantes de la comunidad de ascendencia alemana, anunciaron la edición número 20 de esta celebración, una tradición que nació el 12 de octubre de 1810 en Múnich, Baviera, y que actualmente también se lleva a cabo durante octubre en la Ciudad de México, Puebla, Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Querétaro, Guanajuato y Yucatán, además de otras ciudades del mundo.

La edición de Mérida será la celebración de Oktoberfest más concurrida del país, coincidieron en señalar Wolfgang Kresse González, cónsul honorario de Alemania; Jürgen Egger, director del Berhaus, y Alejandro Schirp Magaña, integrantes del comité organizador y patrocinadores del encuentro, que este año llegará a su vigésima edición.

Resaltaron la expectativa que existe por la celebración en Mérida de una de las tradiciones más arraigadas de Alemania. El Oktoberfest se realizará en la Unidad Deportiva Rogers Hall, al norte de la ciudad, donde se presentarán artistas y grupos de música tradicional alemana, además de bailarines y cantantes, junto con una amplia oferta gastronómica.

Al destacar la calidad de la cerveza alemana, mencionaron que se encuentra en proceso el traslado e importación de distintas variedades, desde bebidas amargas y suaves hasta opciones dulces. Estas, junto con cervezas nacionales, estarán disponibles en un ambiente familiar al que podrán acudir niños, adolescentes, jóvenes, adultos y personas mayores.

El cónsul Wolfgang Kresse González destacó la presencia de la comunidad alemana en Yucatán, que suma alrededor de 350 habitantes. También señaló que en Alemania viven cerca de un millar de yucatecos, incluidos descendientes de familias formadas por matrimonios entre yucatecos y alemanes.

Recalcó que será una fiesta con danza, música, gastronomía y degustación de cerveza alemana de importación, en la que residentes alemanes, descendientes y público en general podrán recordar el origen de esta celebración, vinculada con la boda del príncipe heredero Luis de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen, a la que fueron invitados los ciudadanos.

La festividad representa el espíritu de la Gemütlichkeit, un concepto alemán asociado con la calidez, la cordialidad, el sentido de pertenencia y el buen ambiente compartido entre habitantes y visitantes.

Para la cultura alemana, particularmente en la región de Baviera, el Oktoberfest representa uno de los principales símbolos de sus tradiciones. Durante sus jornadas se disfruta la gastronomía regional, la música interpretada con instrumentos de viento (Blasmusik) y el uso de los trajes típicos o Trachten: los pantalones de cuero (Lederhosen) para los hombres y el vestido tradicional (Dirndl) para las mujeres.