Mérida, Yucatán.- Un hombre y su pareja a bordo de una motocicleta tuvieron un final desastroso de parranda.

El sujeto conducía sobre el periférico de Mérida y, según presuntos testigos, transitaban a alta velocidad y en ebriedad.

En el kilómetro 18+500, el tipo tomó (como marca el reglamento) la lateral a un costado del puente de la calle 59.

Sin embargo, por el estado en que se encontraba el guiador atravesó el paso peatonal sin frenar.

Esto provocó que la mujer saliera del asiento y cayera tendida en medio de la vía. El desconocido regresó y la ayudó a sentarse en la escarpa.

La dama lloraba de dolor en el brazo derecho, por posible fractura.

Temeroso y desesperado, el joven subió a su copiloto, encendió la máquina y aceleró. Se dieron a la fuga para evitar a los policías.

Un par de cuadras más adelante y cuando casi ya lograban desaparecer, la motocicleta se metió en un montículo de yerbas secas y derrapó.

Ahora los dos quedaron tirados sobre el pavimento.

El conductor presentó lesiones, por lo que ya no pudo intentar escapar de nuevo.

Una ambulancia estatal con paramédicos se llevó a ambos para su atención en un hospital.

La motocicleta, de características y tamaño medianos, acabó en el corralón.

(LectorMx)