Mérida, Yucatán.- Las condiciones meteorológicas que prevalecieron en julio arrojaron gran cantidad de tormentas eléctricas y rachas de viento, pero poca agua en comparación con el promedio histórico del mes.
Registros de estaciones del Comité Institucional para la Atención de Fenómenos Meteorológicos Extremos (CIAFEME-UADY), Consultoría Hidrometeorológica de Yucatán (CHMDY), Proyecto de Cambio Climático de Yucatán (PCCY) y de Conagua mostraron una baja precipitación pluvial en los pasados 31 días.
El promedio de lluvias para Mérida es de 150.2 milímetros, mientras que las mediciones para la capital yucateca y su área metropolitana estuvieron así:
Norte, 62.4; Nororiente, 75.5; Centro Oriente, 111.2; Poniente, 113.9; Suroeste, 121.3; San Camilo Kanasín, 111.1; Chablekal, 44.9 y Tanil Umán, 84.9
En el interior del estado, según datos recopilados por el meteorólogo Juan Vázquez Montalvo, los niveles acumulados de agua precipitada en julio fueron:
Oriente, 143.8; Sur, 103.0; Sureste, 112.6; Cono Sur, 171.0; Suroeste, 187.7, y Poniente, 111.7 milímetros.
En la zona ex henequenera hubo 67.3; en el Cinturón Central de Cenotes, 137.3; Noreste, 179.1; Centro, 121.1, y Costa, 47.7.
En ese lapso se presentaron al menos dos “Windburst” o minitornados, que al ascender liberan energía en forma de lluvia, hielo, viento y carga eléctrica.
El domingo 20 de julio un fenómeno de ese tipo afectó en Ticul y el martes 22 del mismo mes en Tizimín y oriente de Yucatán.
(LectorMx)
