Por Adela Mac Swiney González

San Sebastián, España. – Naomi Watts, una de las actrices más talentosas y reconocidas de su generación, recibió el Premio Donostia de la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián de manos del laureado cineasta español J.A. Bayona, con quien filmó “Lo imposible”. La intérprete dedicó el galardón al fallecido David Lynch y aseguró que “la satisfacción de ser actriz es pasar la vida intentando habitar a otras personas y, en el camino, descubrir más de ti misma”.

Además, señaló que “las mujeres de mi edad tenemos que vernos reflejadas en las pantallas”, y reconoció sentirse afortunada por ser uno de los rostros que están contribuyendo a ese cambio de paradigma. “Hace treinta años tenía esperanzas y sueños, pero nunca imaginé que llegarían tan lejos”, ha reconocido.

El trabajo de Watts combina cine de autor con grandes producciones en la pequeña y en la gran pantalla. Ha estado nominada al Óscar en dos ocasiones: por su papel en “21 gramos”, de Alejandro González Iñárritu, y por el de “Lo imposible”, de J.A. Bayona.

Su consagración internacional llegó gracias a “Mulholland Drive”, de David Lynch, una interpretación considerada referente del cine contemporáneo. Al recibir el premio, la actriz ha recordó las dificultades que tuvo en sus inicios hasta que David Lynch la dirigió en esa película. “Todas las heridas de aquellos rechazos de repente se transformaron en crecimiento. Me dio un papel que ni siquiera habría podido soñar. David cambió mi vida”, declaró.

“Me dio una comprensión diferente de lo que significaba actuar: confiar en el instinto, aceptar la incertidumbre, no tener miedo de lo extraño ni de aquello que no tiene explicación, pero, por encima de todo, creyó en algo que había en mí antes de que yo misma confiara plenamente en mí, es un regalo que nunca se olvida, así que este premio tiene mucho que ver con él. David, te echo de menos”, declaró en alusión al cineasta fallecido en enero de 2025.

También mostró su agradecimiento a Ben Shirinian, que debuta como director con “The Housewife” (Proyección Premio Donostia), y a otros cineastas que confiaron en ella como Michael Haneke, David Cronenberg, Peter Jackson y Alejandro Gómez Iñárritu, así como “a los equipos que hacen posible la magia” del cine, que es una de las formas de arte más colaborativas e imprevisibles que existen.

Antes de entregarle el premio, J. A. Bayona protagonizó una emotiva introducción en la que desveló estar viviendo “un sueño hecho realidad”, ya que “hace un tiempo soñé que Naomi Watts recibía el Premio Donostia y que yo se lo entregaba. Hablaba de la extraordinaria lista de directores con los que ha trabajado, una lista impresionante, solo superada por su talento”, señaló.

Bayona recordó cuando trabajó con la actriz en “Lo imposible” y compartió que “hay un momento en ese rodaje que aún hoy me emociona, tras ser arrastrada por el tsunami, su personaje, María, es rescatada por dos ancianas tailandesas que no eran actrices profesionales. Naomi se dejó llevar por la autenticidad e hizo su magia, empezó a llorar desconsoladamente, nada de lo que salió estaba en el guion, no había personajes solo una mujer rota buscando el consuelo de unas desconocidas y esa fuerza de la naturaleza aparece cuando Naomi confía”.

Naomi Watts ha trabajado con cineastas como Peter Jackson, David Cronenberg, Clint Eastwood, Michael Haneke, Audrey Diwan, Noah Baumbach o Rodrigo García, con quien en 2009 viajó a San Sebastián para clausurar la Sección Oficial fuera de concurso con “Madres e hijas”.

“La esposa perfecta” que se ha proyectado tras la entrega del premio, es el primer largometraje de Ben Shirinian, protagonizado por Naomi Watts, Tye Sheridan, Luke Evans, Michael Imperioli y Lena Olin.

Ambientado en 1964 y basado en un hecho real, el filme cuenta la historia de un joven periodista que descubre que un supuesto antiguo nazi vive oculto en Nueva York y que entabla amistad con la adorable esposa del principal sospechoso.

(LectorMx)