Mérida, Yucatán.- Vecinos del fraccionamiento Flamboyanes realizaron una protesta para la inmediata solución al problema de contaminación que generan las cementeras y caleras ubicadas en las cercanías de esa comisaría del municipio de Progreso, pues aseguran que a diario tienen que soportar densas nubes de polvo.

“La polvareda afecta todas nuestras casas, a cada rato tenemos que limpiar nuestros hogares, y lo peor de todo, las micropartículas afectan terriblemente la salud de los niños y senescentes, así como de las personas con enfermedades crónicas”, coincidieron.

“Hay ocasiones que Flamboyanes está dentro de gran nube de polvo, la cual no nos deja ver y al respirar, sentimos como nos quema el aire y provoca rasquera”, expresó Nidia Chan.

El coordinador de la asociación Impulso Maya Peninsular, Raúl Quiroz Moo, aseveró que la situación se complica durante la temporada de frentes fríos y nortes, ya que los vientos expanden las concentraciones y afectan a toda la población, a pesar que la cementera más cercana está a dos kilómetros.

La situación se torna más grave cuando las micropartículas transportadas por los sistemas frontales llegan hasta colonias y asentamientos al norte de Mérida.

Los manifestantes solicitaron pronta intervención de las autoridades estatales y federales por perjuicios de la polusión que empieza desde el polígono industrial de Progreso.

“La contaminación mata, basta ya, cementeras fuera de nuestra comunidad”, se leía una de las pancartas exhibidas en calles de El Pedregal, de Flamboyanes.

Socorro Cimé refirió que estudios científicos demuestran que la contaminación generada por las caleras y cementeras ocasionan cáncer, incluso podrían tener relación con Alzheimer, además de asma.

La mujer llamó la atención a la inacción del sector salud ante el problema.

Anunció que los vecinos de Flamboyanes planean llevar su queja a una audiencia con el gobernador Joaquín Díaz Mena.

(LectorMx)