Mérida, Yucatán.- Las notificaciones de traslado del antiguo Centro Materno Infantil de Mérida al Hospital de Alta Especialidad Agustín O’Horán arreciaron en las últimas horas, en oficios al personal que deberá mudarse.
Con quejas de insuficiencia en certeza laboral y falta de documentación que registre de manera formal y detallada el cambio de adscripción, trabajadores afectados alertaron de posibles riesgos en el procedimiento.
A partir del 4 de noviembre, estos deberán presentarse al moderno nosocomio, pero en calidad de comisionados, es decir «prestados» de modo temporal hasta finalizar 2026.
«Después del 31 de diciembre, no ss sabe qué va a pasar…», comentó uno de los interesados.
A partir del 1 de enero siguiente, las condiciones quedan al aire, sin definición legal del estatus de cada empleado.
La incertidumbre se agudiza entre aquellos que se encuentran bajo contrato, ya que las garantías de permanencia están al menos en el limbo.
Al mismo tiempo han crecido los cuestionamientos por una aparente tibia actuación de la Sección 67 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA).
Por el contrario, las autoridades de la dependencia afirmaron que la mudanza se lleva a cabo con «estricto apego y salvaguarda de derechos» adquiridos.
Se espera en días por venir la difusión de pormenores del proceso que comenzó en agosto pasado con la entrada del régimen IMSS-Bienestar.
(LectorMx)
