Mérida, Yucatán.- La noche más esperada de la temporada del Día de Muertos se cumplió con el tradicional Paseo de las Ánimas en el corazón de la capital yucateca.

Del Cementerio General, el más antiguo de la ciudad, partió un contingente cultural, místico y festivo con parada en la Ermita de Santa Isabel hasta la llegada al parque de San Juan, centro histórico de la ciudad.

El trayecto iluminado con velas, arreglos florales, ofrendas comunitarias y expresiones artísticas simbolizaron la bienvenida a las almas que moran en otra dimensión.

Según las autoridades municipales, más de 90 mil asistentes, incluida la presidenta municipal Cecilia Patrón Laviada, se reunieron en torno a una tradición viva y única en el sureste mexicano.

Como cada año, habitantes y visitantes –entre ellos turistas nacionales y extranjeros–, se mezclaron en el derrotero del desfile y en la romería con música típica, vendimia y gastronomía.

“El Paseo de las Ánimas no solo refleja el misticismo de una cultura que siempre ha visto a la muerte como un proceso de trascendencia, sino también es el latido de nuestras costumbres, de nuestra identidad viva en cada uno de las y los meridanos”, dijo la alcaldesa.

En este festival de la gente “ciudadanos del mundo” disfrutan de la identidad, tranquilidad y calidez de un pueblo multicultural, con ascendencia maya.

También subraya un movimiento social con vecinas y vecinos del rumbo, escuelas, consejos de participación, asociaciones, grupos culturales y empresas que sumaron esfuerzo para el montaje de 160 altares.

En esta edición, “El Portal del Inframundo”, una proyección láser, convirtió la entrada del camposanto en experiencia innovadora.

Una pareja de Mojigangas y dos calaveras de cuatro metros de altura abrieron paso anunciando la salida del inframundo.

Como colofón: la Gran Vaquería de las Ánimas en una alegoría de la convivencia eterna de vivos y muertos.

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LectorMx)