Por Jesús Mejía
Umán, Yucatán.- Bajo un aguacero, sin que nadie los llamara a protegerse, un grupo de infantes y adultos con sus llamativos ternos tradicionales de la comisaría de Oxcum, una de las más relegadas del desarrollo social de Yucatán, desplegó su baile de jarana ante la vista de funcionarios de gobierno, diputados federales y locales de la denominada 4T.
Además de servidores públicos de los tres órdenes de gobierno, y los legisladores, cientos de personas fueron testigos de esta falta de sensibilidad hacia los integrantes de “El amanecer de Oxcum” que llegaron a darles la bienvenida con su arte y cultura.
El agua arreció sobre el grupo artístico, ellos con sus sombreros y alpargatas blancas y ellas con sus floridos peinados, jubones y fustanes de gran colorido, con la figura de un cochino en maqueta alusiva a uno de los bailables tradicionales del estado. Sentados bajo el templete, el presídium observó la representación.
Llegaron una hora tarde de la fijada para el acto, entre ellos la titular de la Secretaría del Bienestar, Adriana Montiel; el gobernador Joaquín Díaz Mena y el delegado de los Programas de Desarrollo de Yucatán, Rogelio Castro Vázquez y todavía saludaron a la concurrencia y se acomodaron en el templete del escenario.
La introducción aludió al dios maya Chac de la lluvia y sin que nadie lo impidiera, los niños presentaron su jarana ante atónitos hombres, mujeres y adultos mayores que asistieron a la entrega de recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS).
Empapados, los infantes y algunos adultos culminaron ya cobijados en los todos su número, pero la falta de sensibilidad se hizo evidente.
Fue Montiel Reyes quien ofreció de manera pública disculpas por la tardanza luego de los sendos discursos de los otros oradores en los que refrendaron su principio de “primero los pobres”.
No se dieron por enterados del hecho o lo omitieron el propio Castro Vázquez, el mandatario estatal, la alcaldesa de Umán, Kenia Walldina Sauri Maradiaga, y dos beneficiarias del FAIS.
Allí se formalizó la entrega de las primeras tarjetas que en total sumarán 244 millones de pesos destinados a 526 comisarías de Yucatán, cuyos consejos técnicos ciudadanos fueron electos previamente por asamblea, los que aplicarán en acciones más urgentes en sus localidades.
Los representantes gubernamentales resaltaron este tipo de respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum hacia uno de los sectores más marginados: los pueblos originarios.
Oxcum, donde se entregaron estos recursos, que a decir de Ariadna Montiel serán permanentes ya que estarán fijados por ley y al cual espera regresar el próximo año, la comunidad sobrevive en una situación increíble: carece de seguridad pública, clínica médica, calles pavimentadas y transportes.
Melisa Pech y Jimena Solache, dos amas de casa de Oxcum, comentaron que desde hace unos 20 años no los había visitado gobernador alguno y lamentaron la falta de caminos pavimentados, la escasa o nula presencia de transportes locales y la inexistencia de alguna clínica de salud en la localidad.
“Aquí son frecuente los robos. Apenas colocaron unas lámparas en el parque y unos ladrones se las llevaron. Igual entran a los patios y se llevan lo que ven. Cuando hablamos a la policía, tarda más de una hora en llegar, así es como vivimos al día”, dijo.
Ambas declararon desconocer a Rocío del Carmen Collí Canul, tesorera del Comité de Administración de la Comunidad de Oxcum, municipio de Umán, quien recibió la tarjeta correspondiente para ejercer recursos a favor de los habitantes de la localidad.
(LectorMx)
COMUNICADO
Para fortalecer el desarrollo de las comunidades con mayor rezago en Yucatán, el Gobernador Joaquín Díaz Mena encabezó, junto con la titular de la Secretaría de Bienestar del Gobierno de México, Ariadna Montiel Reyes, el arranque de la entrega de tarjetas del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM).
Desde la comunidad de Oxcum, en el municipio de Umán, Díaz Mena reafirmó su compromiso de trabajar de manera conjunta y con total transparencia, para asegurar que estos recursos lleguen directamente a colonias marginadas, pueblos originarios y zonas en situación de vulnerabilidad del estado, con el objetivo de mejorar la calidad de vida, reducir las desigualdades y promover el desarrollo local.
“Hoy es un día de justicia para nuestros pueblos; un día para reconocer el esfuerzo de muchas comunidades que han esperado años para que su voz sea escuchada y sus necesidades más urgentes, atendidas. Gracias a la Presidenta Claudia Sheinbaum y a la secretaria Ariadna Montiel por ser aliadas firmes en esta transformación con rostro humano que estamos impulsando desde los territorios”, expresó Díaz Mena.
El Gobernador destacó que este recurso es una herramienta poderosa que, bien utilizada, transformará la vida de miles de familias yucatecas, mediante un esfuerzo conjunto entre los gobiernos federal, estatal y municipal, que contempla una inversión superior a los 300 millones de pesos para Yucatán.
“Aquí se cumple, amigas y amigos, el orgullo del pueblo maya, que siempre nos dice: ‘Estamos orgullosos de lo que somos. Queremos seguir siendo lo que somos, pero no queremos seguir estando como estamos’. El Renacimiento Maya está en marcha en cada una de las comunidades de Yucatán”, aseguró.
Añadió que este fondo no es una dádiva ni un favor, sino el resultado de una lucha histórica por la igualdad, que en esta nueva etapa se lleva hasta el último rincón del estado.
“Me da gusto que en las 526 asambleas comunitarias la gente haya elegido a los comités y las obras que se realizarán. Vamos a seguir trabajando de la mano con las autoridades locales y comisarios, porque esta transformación se construye desde abajo, desde cada comisaría, para combatir la pobreza y erradicar la desigualdad”, puntualizó.
El titular del Ejecutivo estatal afirmó que esta entrega marca el inicio de una nueva etapa para brindar bienestar a las familias.
“Que cada obra se sienta, que cada peso se vea reflejado en la vida cotidiana de sus comunidades. Manejen los recursos con la mayor transparencia y honestidad, y con el corazón por delante, para que sus hijas e hijos crezcan en una mejor comunidad, con felicidad y bienestar”, concluyó.
En su intervención, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, señaló que este es un día histórico para los pueblos indígenas, pues después de varias décadas, se reconocen sus derechos como entes autónomos.
“Gracias al impulso del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se aprobó una reforma constitucional que garantiza que estas comunidades tengan acceso a educación, seguridad social e infraestructura”, indicó.
La funcionaria federal recordó que durante 50 años estas comunidades vivieron bajo un régimen de corrupción y abandono, marcado por el racismo y el clasismo.
Por su parte, el delegado de Programas para el Desarrollo en Yucatán, Rogerio Castro Vázquez, destacó que hoy culmina un proceso en el que el personal de su dependencia dedicó tiempo y esfuerzo para realizar 526 asambleas comunitarias y conformar los comités responsables de decidir las obras en las que se invertirá este recurso.
En el evento participaron la alcaldesa de Umán, Kenia Sauri Maradiaga; la comisaria municipal de Oxcum, Elvia González Chi; la representante del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) en Yucatán, Rosa Elena Puc Polanco; el comisario ejidal de Oxcum, Humberto Castro; la tesorera del Comité de Administración de la Comunidad de Oxcum, Umán, Rocío del Carmen Collí Canul; y la tesorera del Comité de Administración de la Comunidad de Chan, Chocholá, Antonia Mena Uc.
