Por Adela Mac Swiney González

Valladolid, España.- La 71ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) entregó la Espiga de Honor a la cineasta chilena Valeria Sarmiento, una de las voces más influyentes del cine latinoamericano, en un reconocimiento a cinco décadas de trabajo en el mundo del cine. Antes del inicio de la ceremonia de entrega de la Espiga de Honor, los codirectores del certamen, Javier H. Estrada y Mariona Viader, tuvieron un recuerdo para las víctimas del accidente ferroviario y expresado sus condolencias enviando su apoyo a todos los familiares de los afectados.

Los codirectores resaltaron la importancia de la figura de Sarmiento, una cineasta que desde sus inicios ha reflexionado sobre los roles de género y los ha problematizado en sus películas. Su cine, que ha transitado todos los géneros y ha tenido una especial vinculación con el documental, tiene una especial relación con Seminci, tal y como recordó la cineasta, pues una de sus primeras obras, “El hombre cuando es hombre”, se proyectó en la 27ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, en 1982.

“Es curioso que en mis inicios yo visitase Valladolid y ahora vuelva con una de mis últimas películas”, ha compartido Sarmiento, reflejando su alegría por sentir el principio y el final de su filmografía ligados a un espacio como Seminci.

Además, con motivo del galardón, se ha proyectado un vídeo homenaje a la cineasta que recorre una carrera ecléctica y comprometida, desde sus primeros cortometrajes como “Un sueño de colores” (1973), pasando por sus documentales, de cine histórico “Maria Graham” (2014) y “El cuaderno negro” (2018) y recordando sus numerosas colaboraciones con Raúl Ruiz, como “El tango del viudo y su espejo deformante” (2020) o “Realismo socialista” (2023).

La cineasta también habló de su proyecto más reciente, “Detrás de la lluvia”, que compite en la Sección Oficial de la Seminci, donde ha tenido su estreno español y con el que ha regresó a filmar a su ciudad natal. “Es una película que llevaba muchos años queriendo hacer; estaba todavía en el tintero, traté de hacerla en Lisboa y en Bretaña, pero la última versión de guion llevó a que el fondo audiovisual chileno nos diese un poco de dinero”, explicó.

Hizo hincapié en que el proceso de financiamiento ha sido muy complicado. “Al final la ayuda ha venido de gente cercana. Es una película de amigos y de espíritu colectivo”, añadió.

El título de la película remite a un recuerdo de Sarmiento ligado a una cinta de vídeo de la película “Las zapatillas rojas” (Emeric Pressburger, Michael Powell, 1948), que estaba muy deteriorada y daba la sensación de que había una especie de lluvia delante de las imágenes.

“Mi madre me decía que tenía que mirar detrás de la lluvia, para descubrir los verdaderos enigmas de las películas hay que mirar detrás de la lluvia”, compartió y añadió que “esta ha sido mi última película. No creo que nunca pueda volver a rodar”, expresó al compartir que no siente que haya productores que quieran seguir apostando por sus películas en la actualidad.

El cine de Sarmiento, y también esta última película, se ha construido desde un juego constante con los géneros cinematográficos, desde el thriller al melodrama pasando por la telenovela, una práctica muy habitual en el arte latinoamericano. “Como decía Mario Vargas Llosa, nosotros los latinoamericanos pasamos muy rápido del género popular al género culto. Es importante no tomarnos tan en serio y trabajar con ese registro popular”, sentenció la directora.

(LectorMx)