Mérida, Yucatán.- Académicos y científicos descartaron una alerta epidemiológica por la presencia de ameba Naegleria en lagos artificiales de Mérida, debido a las características biológicas del microorganismo y a las condiciones específicas necesarias para que se produzca una infección en seres humanos.
Especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y de la Unidad Mérida del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) coincidieron en que todavía se requieren análisis más profundos para determinar si los microorganismos detectados corresponden a Naegleria fowleri, especie capaz de provocar meningoencefalitis amebiana primaria, poco frecuente pero potencialmente mortal.
La aclaración ocurre después de que la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) informó sobre la detección de amebas del género Naegleria en seis de nueve lagos artificiales analizados en Mérida, como parte de las medidas sanitarias iniciadas tras el fallecimiento de una persona en septiembre pasado.
Los investigadores explicaron que estas amebas de vida libre pueden desarrollarse en ambientes de agua dulce, particularmente cuando existen condiciones de estancamiento y temperaturas elevadas. Sin embargo, su presencia no significa necesariamente que exista riesgo inmediato de infección para la población.
En el caso de Naegleria fowleri el peligro aumenta cuando el agua contaminada ingresa por la nariz y el microorganismo alcanza el sistema nervioso central. La especie prolifera especialmente en aguas cálidas y tolera temperaturas superiores a los 40 grados Celsius.
La infección no se transmite de persona a persona ni por beber agua contaminada, por lo que la probabilidad de contagio es extremadamente reducida.
VIGILANCIA EN SASCABERAS
Paralelamente, la SSY extendió los monitoreos a otros cuerpos de agua artificiales, entre ellos las sascaberas, con el propósito de identificar posibles condiciones de riesgo sanitario y determinar si existen ambientes favorables para la proliferación de estos microorganismos.
La dependencia también otorgó un plazo de cinco días a los propietarios o responsables de los cuerpos de agua donde se detectó la presencia de amebas para atender las irregularidades identificadas y realizar las acciones correctivas correspondientes.
Una vez concluido ese periodo, las autoridades sanitarias evaluarán el cumplimiento de las disposiciones y determinarán las sanciones administrativas que procedan.
Mientras, permanecen restricciones de contacto directo con el agua en los seis lagos señalados por la autoridad, aunque los parques donde se encuentran pueden continuar abiertos al público.
De acuerdo con el reporte oficial difundido el 14 de octubre, las 361 personas que estuvieron bajo vigilancia epidemiológica después del caso registrado en septiembre concluyeron su seguimiento sin desarrollar la enfermedad.
Los especialistas subrayaron que la identificación precisa de la especie es fundamental para dimensionar el riesgo real y establecer medidas sanitarias proporcionales, evitando generar alarma entre la población sin evidencia científica suficiente.
La principal recomendación es evitar nadar, sumergirse o realizar actividades que permitan la entrada de agua por la nariz en cuerpos de agua dulce no autorizados para uso recreativo, especialmente cuando presentan temperaturas elevadas o escasa circulación.
(Didier Madera)
