Por Adela Mac Swiney González

Valladolid, España.– La profunda disección de los lazos familiares que propone el realizador Fernando Franco en ‘Subsuelo’ se estrenó mundialmente en la 70ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) dentro de la Sección Oficial. El cineasta, acompañado por los actores Julia Martínez, Diego Garisa y Sonia Almarcha y los productores Koldo Zuazua (Kowalski Films), Guadalupe Balaguer y Gonzalo Salazar-Simpson (LAZONA), ha presentado la película.

El filme narra en clave de “thriller” el extraño vínculo entre dos hermanos, interpretados por Julia Martínez y Diego Garisa, que tras un accidente ven cómo su relación cambia para siempre empañada por la culpa. Una historia sobre los secretos, la manipulación y el deseo contenido, pero también sobre la madurez y la venganza como única vía de escape para salir de una situación asfixiante, narrada en varias perspectivas que se van entrelazando a través de las miradas de los personajes.

El director destacó la complejidad del proceso de adaptación de la novela homónima del argentino Marcelo Luján y manifestó que llevaba tiempo queriendo hacer una película de género, “y encontré en el libro una complejidad en el tratamiento del tiempo que me interesaba mucho; hay diferencias notorias entre el material, pero fundamentalmente el germen fueron las ganas de abordar la novela como un thriller y tratar este tema tan intenso”.

En este sentido, señaló la necesidad de separarse del texto en ciertos casos, especialmente en el personaje que interpreta Julia Martínez pues “en la novela Eva está más codificada como una ‘femme fatale’ o una Lolita típica del cine noir y para mí era importante sacarla de ahí”.

Esta incursión en el thriller ha supuesto a su vez una evolución en el estilo del cineasta, que ha implicado a su vez un mayor trabajo de preproducción de la película. “Mi manera recurrente de grabar ha sido el uso de planos secuencia y cámara al hombro, pero ahora quería distanciarme de eso y acceder a una forma un poco más sofisticada, con steadycam y una mayor planificación, el rodaje ha sido un aprendizaje continuo”.

Uno de los grandes retos de la película, según han reflejado el director y el elenco, fue precisamente el trabajo de intimidad de los actores y la necesidad de generar un espacio de seguridad para esas escenas de tensión máxima entre los hermanos. “Es mi primera película y requiere una implicación emocional enorme. Ha sido crucial la confianza y la comunicación, poder crear un mundo aparte en el que entras y sales”, destacó la protagonista Julia Martínez.

Diego Garisa, por su parte, ha hablado de las escenas de “profunda intimidad retorcida” que son el centro de la película, expresando la importancia de esa complicidad mutua y anotó que “ha sido muy fácil, a pesar de que la película sea tensa y enmarañada, nosotros nos conocíamos de antes y que fuésemos amigos nos ha permitido trabajar desde la seguridad y la facilidad de saber que todo estaba bien. El equipo cuidó mucho las situaciones de intimidad entre los dos”.

Además, la actriz Sonia Almarcha señaló que en una película en la que cobra tanta importancia el trabajo corporal de los actores y los silencios que dicen más que las palabras, “tuvimos la oportunidad de ensayar mucho y equivocarnos; así que cuando llegamos al rodaje la familia estaba prácticamente hecha. Es el truco para que luego las miradas estén llenas de significado”.

(LectorMx)