No nos gusta que ustedes decidan por nosotros

Sr. Andrés Manuel López Obrador

Presidente de la República

Mérida, Yucatán.- Somos mayas yucatecos. Habitamos estas tierras desde antes de que ocurriera la invasión europea. Hemos vivido aquí por muchos siglos, cuidando nuestro territorio, nuestra agua, nuestros cultivos, nuestros animales. Este pedazo de la Madre Tierra ha sido nuestro sostén y aquí queremos que vivan y trabajen nuestros descendientes.

No queremos hacerte la larga lista de agravios que hemos recibido de parte de quienes han querido arrebatarnos tierra y dignidad, la división que han querido sembrar entre nosotros, el olvido de los últimos doscientos años. No la hacemos porque sabemos que la conoces, porque te hemos oídos hablar mucho de la historia en tus discursos.

Nos hemos enterado que vienes a dar comienzo a los trabajos del llamado Tren Maya. Queremos decirte que la decisión de poner a funcionar un tren que pase por nuestros territorios se ha tomado sin nuestro consentimiento. En realidad, no se trata solamente del tren: de la misma manera han decidido implantar gigantescas granjas sobre los cenotes, han talado y vendido montes para las energías del aire y del sol. En nada de esto nos han dejado participar. Le han preguntado, sí, a algunos ejidatarios y alcaldes municipales. Pero no todos los mayas trabajamos el campo, no hay muchas mujeres en el ejido, no todos los mayas votamos por los mismos partidos.

Los mayas no somos solamente campesinos, o yucatecos, o pobres que necesitan empleos. Somos en primer lugar un pueblo originario, que tenemos derecho a tomar las decisiones en nuestro territorio, que queremos decidir nuestro propio futuro. Todos los proyectos que llegan vienen ya hechos y quieren que digamos solamente que sí o que no, pero no nos permiten participar en la planeación, en la toma de decisiones. Piensan que somos ignorantes y que nuestra palabra no vale.

Hace algunos años quisieron hacer una ley indígena (Ley para la Protección de los Derechos de la Comunidad. Maya del Estado de Yucatán) pero sin conversarla con nosotros. Esa vez les dijimos que no. Hace ya casi dos años, ante la avalancha de proyectos de “desarrollo” que nos han estado imponiendo les volvimos a decir que no cuando, a la voz de Ki u’uy a u’uye’ex mandamos trece notificaciones a todos los gobiernos, incluyendo el gobierno federal, para que se respetara nuestro derecho a la autodeterminación y la autonomía. Ningún gobierno a los que mandamos nuestras notificaciones nos ha respondido hasta ahora.

Algunas veces hemos usado los instrumentos legales del Estado para plantear nuestras reclamaciones. A veces los hemos obligado a que nos den respuesta. Pero a cambio hemos recibido solo malos tratos y vueltas, como ahora que nos hacen dar vueltas y vueltas de uno a otro tribunal o juzgado. Y esto no ocurre solamente con los amparos que nosotros y otros pueblos hermanos hemos puesto contra el llamado Tren Maya, sino que sucede así siempre con todo lo que reclamamos. Las mismas vueltas tenemos que dar cuando pedimos que no contaminen nuestras aguas, que no nos despojen de nuestras tierras, que no talen nuestros montes. Después de muchos trabajos y gastos y vueltas, los juzgados terminan favoreciendo siempre a las empresas… ¿y quieren que con estas leyes mal hechas se respete el derecho que tenemos como pueblo? Si no respetan nuestras formas de hacer justicia ¿quieren que con estos juzgados tramposos resolvamos nuestros conflictos y administremos nuestros pueblos y nuestro territorio?

Hemos oído decir que la operación del llamado Tren Maya es el pago de la “deuda histórica” que el Estado mexicano tiene con los pueblos originarios. Que porque nos va a traer empleos y desarrollo.

Por eso hoy que llegas a nuestras tierras queremos repetirte que nosotros no somos solamente pobres y campesinos. Somos un pueblo con derechos. La deuda histórica solamente van a poder pagarla cuando respeten nuestra dignidad de pueblo, cuando acaten los tratados internacionales que han firmado como Estado reconociendo que es nuestro derecho participar en todas estas decisiones que otros están tomando sobre nosotros. Dejen que nosotros definamos qué tipo de desarrollo queremos. Ha habido ya demasiado abuso contra nuestros pueblos y una gran devastación contra la Madre Tierra.

¿Quieres que comencemos a conversar sobre el llamado Tren Maya? Nosotros creemos que ya es hora de sentarnos para hablar de eso. No vale solamente que nos digan lo “bueno” del tren, sino que nos den toda la información, que incluye los riesgos y peligros, el uso de las ganancias del Tren, la manera como vamos a entrar en su operación y administración. No queremos que, como las carreteras o la luz, como la deforestación o el manejo y gestión de agua, se convierta en un negocio que solamente va a seguir beneficiando a los grandes ricos de siempre. Para eso no cuentes con nosotros. Nosotros lo que queremos es otra manera de relacionarnos con el Estado.

Chuun T’aan* Maya de Yucatán, 1 de junio de 2020

*Hace mucho tiempo los chuun-t’annes eran los mayores del pueblo que se reunían para aconsejar en la toma de decisiones. En muchos pueblos entendemos, hasta ahora, que “chun t’aan” significa conjuntar la palabra.

FIRMANTES

Severiana Pat Tun, Tekom

Julio Chimal Noh, Kanxoc

Doroteo Hau Kuuk, Homún

Melecio Bernardo Xiu Uc, Mama

Angélica Padrón Euan, Chablekal

José May Echeverría, Homun

Verónica Rosado Góngora, Izamal

José Anastacio Euan Romero, Chablekal

Graciela Margarita Carvajal Flores, Dzibichaltun

Roger May Cab, Chacsinkin

Emilio Torres Pacheco, Maní

Guadalupe de Jesús Chan Poot, Tabi

Silvia Beatriz Chalé Euan, Chablekal

Moisés Dzul Chuc, Montecristo

José Florentino Chin, Homún

Brenda Leonor Euan Cruz, Chablekal

Tomás Poot Canul, Tekom

Lidia Cruz Vázquez, Chablekal

Alfredo Serralta Interian, Dzan

Gabriel José Cabrera Pech, Homún

Verónica Padrón Euan, Chablekal

Humberto Chable Matus, Chacsinkin

Iván Jiménez, Maní

Antonio de Padua Pech Collí, Xanabá

Alberto Velázquez Solís, Jo’ (Mérida)

Edgar Cauich Tucuch, Halachó

Pablo Tun Che, San Isidro

Si deseas adherirte a este pronunciamiento envíanos un correo a: chuuntaan@gmail.com y menciona tu nombre y pueblo, o en su caso, organización, colectivo, universidad o centro de investigación.

(Foto: archivo)

(Comunicado)